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sábado, 15 de marzo de 2014

A Coruña

Una vez asumida la retirada de Sevilla, he tenido tiempo de analizar lo ocurrido y buscar soluciones al problema. Lo primero fue la visita al médico, que sospechaba que podía tener algún problema de espalda, pero afortunadamente, la resonancia que me hicieron descartó cualquier causa anómala a mis contracturas; conclusión, me recomendó  estirar más, visitar al fisio más a menudo y además hacer strechting o yoga para mejorar mi flexibilidad, así que ya he empezado a ir a yoga...
Paralelamente a esto, hablé con Depa para planificar lo que resta de temporada y como lo de Sevilla se quedó en 24 km, he vuelto a retomar los entrenamientos con el objetivo de competir en los 10 Km de Laredo la semana que viene y posteriormente afrontar la fase final de la preparación de otro maratón. ¿Qué maratón? La Coruña, el 27 de abril de 2014.
Supongo que algunos de los que me seguís habitualmente, os habéis dado cuenta que dos semanas después, el 11 de mayo, corro el maratón de Praga, pero Depa prefiere que lo intente en La Coruña, en un circuito plano, a nivel del mar, con poca participación y tras un viaje cómodo y aunque Praga no tiene un mal recorrido, es menos favorable; así que, espero presentarme en Praga a correr con la única intención de acabar y con el sub 3h en la mochila. Pero no quiero tirar las campanas al vuelo, porque sé que va a ser una tarea muy difícil, teniendo en cuenta que voy a llegar cona preparación atípica y lo que es peor, con poca confianza después de todo lo que ha pasado el último año.
Sea como sea, ya estoy entrenando duro y a pesar de pasar unos primeros días bastante malos, parece que estoy recuperando sensaciones y me encuentro bastante bien; Laredo será la primera y única piedra de toque antes de afrontar el maratón coruñés y espero que sea una prueba positiva, aunque pienso que no voy a llegar en las mejores condiciones.
Asumida la retirada y analizadas las razones, vuelve el tiempo de entrenar, esforzarse y pelear para que esa confianza mermada ahora, remonte y vuelva a recuperar ese espíritu con el que afronté el maratón de Sevilla, pero esta vez, para hacer realidad mi objetivo.

miércoles, 13 de marzo de 2013

The show must go on

Echando un vistazo a lo que ha pasado en los últimos dos meses, se podría decir que el año atlético 2013 es ya un éxito para mi, pues en 56 días he conseguido mejorar mi tiempo en las tres distancias que corro habitualmente: 10 Km, Media Maratón y Maratón. Sin embargo, esto acaba de empezar y aún quedan nueve meses para seguir entrenando, disfrutando y espero que triunfando en más competiciones.
Por eso, he vuelto a ponerme manos a la obra, tras dos semanas en las que Depa ha programado una fase regenerativa consistente en descansar la primera semana y una segunda con más gimnasio y poca carrera. La regeneración muscular ha acabado y ya he comenzado un nuevo ciclo de entrenamientos, con rodajes más largos, cuestas e intervalos, iniciando la temporada de primavera en la que ya me he marcado unos objetivos concretos antes de iniciar la preparación específica para el maratón de Munich.
Una vez superada la barrera de los 40 minutos en 10 kilómetros, he decidido tomarme un respiro en esa distancia y afrontar el reto de mejorar mi marca en la media maratón; pero no sólo quiero rebajar el tiempo que marqué en Getafe el pasado enero, ahora soy más ambicioso y quiero dar un salto de calidad que me acerque a la hora y ventiseis minutos o incluso superar ese registro, aunque eso me parece muy complicado, de momento.
Para eso he comenzado a prepararme y aunque he programado un primer asalto a la distancia el último domingo de abril, la fecha que Depa y yo hemos elegido para conseguir el objetivo, es el 16 de junio en Burgos, en una carrera bastante favorable en la que mi entrenador tiene su mejor registro en la distancia, así que intentaré estar a la altura ese día. Como os he dicho, antes de esa cita, disputaré una media, pero aún no he decidido el lugar y estoy barajando varias posibilidades en función del trazado y la distancia a Madrid.
Si echáis un vistazo a la barra de la derecha, observareis que tengo que rebajar en casi dos minutos mi marca y aunque parece un reto complicado, mi última actuación maratoniana y sobre todo, mi actuación en la media en Getafe, me hacen pensar que puedo bajar de 1h27' sin demasiados problemas; pero ya sabéis, la carretera es la que nos pone luego en nuestro verdadero lugar.
En cualquier caso, lo que toca ahora es entrenar y trabajar duro para conseguir las metas que me he propuesto; he conseguido tres importantes logros en poco tiempo, es cierto, pero no es suficiente, nunca es suficiente y hay que seguir bregando; como decía el mítico Freddy Merury: The show must go on


martes, 12 de febrero de 2013

De repente... una gripe

Faltan menos de dos semanas para que corra el maratón de Sevilla y me hubiera gustado contar que la preparación ha ido viento en popa y que me encontraba en un estado de forma óptimo para el intento de  rebajar el tiempo de tres horas en la distancia de Filípedes, pero una inoportuna gripe me visitó el pasado domingo, frustrando mi última tirada larga (de 32 km) y alterando la preparación la semana en curso; todas ellas son consecuencias menores y quizás serán anecdóticas, si esta inoportuna gripe no influye en la carrera del día 24, pero si lo hace, será una gran oportunidad perdida.
No es que sea pesimista, simplemente hoy no puedo considerarlo como un gran día, porque tras estar convaleciente domingo y lunes, hoy he salido a hacer una tirada de 24 km, a fin de continuar con la preparación, pero, por lo visto, mi cuerpo no está recuperado al 100% y el entreno ha supuesto un esfuerzo considerable, mucho más de lo que suele ser normalmente. Además, me encuentro bastante cansado y aunque espero recuperar bien, Depa me ha ordenado descansar mañana, para retomar la actividad el jueves, esperemos que con más suerte.
El sentido común me dice que todo el trabajo estaba hecho de antes y que la cancelación de la tirada más larga de la preparación y las malas sensaciones de esta mañana, no son significativos como para pensar que las cosas se han torcido demasiado. Menos aún después de mis entrenamientos de la semana pasada, realizados a un gran nivel y con unas sensaciones inmejorables. Todo apunta a que, esta vez si, puedo bajar de las 3 horas, o más bien apuntaba, porque después de lo ocurrido empiezo a mostrarme escéptico.
En cualquier caso, habrá que ser paciente, esperar a que mi cuerpo evolucione favorablemente, seguir descansando y esperar que el próximo día 24 en la línea de salida ni siquiera me acuerde de este traspiés y salga con la moral suficiente como para comerme los 42,195 Km en menos de tres horas.

miércoles, 23 de enero de 2013

Y el domingo... Getafe

Faltan poco menos de cinco semanas para que dispute mi decimocuarto maratón en Sevilla. Después del buen sabor de boca que me dejó la San Silvestre Vallecana, ha comenzado un periodo de duros entrenamientos, con un aumento considerable del volumen de kilómetros y una lógica vuelta a las series y tiradas largas, aderezadas por las bajas temperaturas y las lluvias que acaban de aparecer. No es el momento de arrugarse, sino de incrementar el esfuerzo, porque la carrera está a la vuelta de la esquina y no hay margen de tiempo para descuidarse.
Pero antes de la cita sevillana, volveré a disputar la media de Getafe, en la que será mi cuarta participación; Getafe es, probablemente, la media más rápida de las que se disputan en la Comunidad de Madrid y por ello es una cita casi obligada para muchos runners madrileños. En esta prueba he logrado rebajar mi marca en dos ocasiones, pero a pesar de mi buen estado de forma, no creo que en 2013 pueda conseguir ese reto, pues Depa ha planteado la carrera como un test de cara al maratón, después de una semana muy cargada de entrenamientos fuertes. En definitiva, que voy a llegar con poco descanso y con el objetivo de hacer una marca inferior a los 90 minutos, es decir, simular el ritmo de maratón que voy a tener que poner en Sevilla si quiero lograr mi objetivo.
Sin embargo, no es conveniente tirar la toalla antes de comenzar una prueba y si mis sensaciones son buenas, intentaré poner un ritmo más fuerte que me acerque a mi mejor marca personal, que tampoco está tan por debajo de la hora y treinta. Sea como sea, mi objetivo prioritario es llegar bien a Sevilla y aunque una buena marca el domingo me motivaría, un resultado no tan bueno no sería problema, porque no estoy en las mejores condiciones para afrontar el asalto a mi marca. Lo más seguro, es que después de Sevilla busque una buena carrera para pulverizar una marca que ya empieza a ser demasiado antigua.


lunes, 10 de diciembre de 2012

Correr entre la niebla

El domingo pasado me encontraba en Alcazarén, donde estaba disfrutando un fin de semana tranquilo y futbolístico junto a mis amigos; me levanté tarde y sin muchas ganas de correr, pues había trasnochado un poco el día anterior y cuando miré por la ventana de la cocina me percaté que la niebla envolvía las tapias de mi patio; como mola, me dije, hoy voy a correr entre la niebla. Hacía frío, pero no me importaba, siempre me ha gustado la niebla, desde pequeño y caminar o correr en esas circunstancias, siempre ha sido una experiencia agradable.
Me puse unas mallas largas, doble camiseta, buff, guantes, gorro y... adelante. La temperatura rondaba los cero grados y aunque mis prendas no eran las más "cálidas" que tengo, el frío fue aminorando progresivamente cuando comencé a correr. Como suelo hacer en Alcazarén, me aventuré por un camino que se dirige hacia Megeces entre tierras de cultivo y pinares; a medida que avanzaba la niebla me envolvía y a pesar de que conozco a la perfección esa ruta, tenía la sensación de correr hacía un destino desconocido. El paisaje era mágico, la cizalla se había depositado en las plantas que flanquean el camino y en las copas de los pinos y todo parecía sacado de un cuento, eso si, un cuento que se desarrolla en la estepa rusa.
Rodé durante hora y cuarto a un ritmo muy alto, quizás animado por las sensaciones que me envolvían; la niebla, el frío en la cara, el blanco de la cizalla y el silencio de esos pinares que me permitían escuchar el sonido de mis pasos y de mi respiración; decidí aderezarlo con unas piezas operísticas que llevo en mi ipod y todo resulto perfecto; en momentos como los que experimenté el pasado domingo, me doy cuenta que soy un gran afortunado por ser corredor y por disfrutar de la naturaleza de manera distinta a otros mortales. ¿O quizás los runners somos inmortales?

lunes, 3 de diciembre de 2012

En busca del arca perdida

No os asustéis, no estoy anunciando una película, aunque acepto que me hubiera gustado ser el protagonista de la cuatrilogía de Spielberg sobre Indiana Jones; imaginad el reparto, con Chulison Ford como prota; pero no, este es un blog en el que se habla de atletismo y aunque el título me viene al pelo, os hablaré de correr, como siempre.
Los batacazos diezmileros, la gran actuación en la Behobia y la prueba de esfuerzo que realicé esta misma semana, nos han dado argumentos suficientes a Depa y al que suscribe, que mi preparación necesita ligeras variaciones. No os engañéis, no voy a dedicar todos mis esfuerzos a bajar de los famosos cuarenta minutos, pues mi objetivo prioritario sigue siendo romper la barrera de las 3 horas en maratón, pero está claro que conseguir rodar a ritmos más rápidos sin sufrir tanto como me pasa ahora, será la puerta que me abra el acceso a la marca anhelada en la distancia de Filípedes.
Depa me ha preparado un plan dedicado a mejorar mis ritmos que durará hasta el día 31 de diciembre, cuando dispute en Madrid la última carrera del año, la San Silvestre Vallecana. A partir de entonces, restarán ocho semanas para preparar a conciencia el maratón de Sevilla, tiempo suficiente para hacerlo, pues tengo fondo suficiente y me basta con ese periodo de tiempo para llegar a tope. 
El plan consiste en realizar más sesiones de calidad, rodar a ritmos más rápidos y descansar dos días a la semana en vez de uno. Seguiré con entrenamientos cortos, sin demasiado volumen kilométrico, pero muy intensos. De este modo, quizás sea capaz de encontrar ese "arca perdida", es decir, esa chispa que necesito para ser un corredor más rápido, menos "diesel" para entendernos.
Aún no sé si correré los diez kilómetros de Aranjuez el 16 de diciembre, pero mi participación en Vallecas es segura; no es la mejor carrera para lograr marca, debido a su masificación, pero a veces los acontecimientos nos sorprenden. A finales de enero volveré a acudir a la cita de Getafe, en cuya media volveré a intentar bajar de 1h28' y así afrontar con la moral alta mi gran reto: el sub3h en el Maratón d Sevilla

lunes, 27 de agosto de 2012

Vaya semanita...

La semana pasada os conté que empezaba a "deskilometrar" y que lo más duro había pasado; es obvio que me equivoqué, porque Depa me había programado una de las semanas más duras de esta preparación. El aperitivo fue un rodaje de 40 minutos más pesas que realicé el lunes, pero a partir de entonces las cosas se complicaban con dos rodajes de 90 minutos, un duro fartlek en el que me fui a 20 km y tras un día de descanso, dos series de sis y cuatro mil y para rematar los 30 km de esta mañana; en total, más de 100 km que me han dejado hecho picadillo, pero contento.
Ha sido duro, pero pienso que el balance es muy positivo; he rodado a buenos ritmos a principio de semana con la ola de calor en su apogeo e incluso hice un buen fartlek, a pesar  de que la temperatura se acercó a los 30º; los entrenos del fin de semana han sido más frescos y quizás por ello las series fueron realmente buenas y la tirada larga de hoy me ha salido a 4'41'' y eso que no tenía ritmos prefijados. 
A falta de dos semanas, tengo buenas sensaciones, estoy rápido, resistente y con una moral de hierro, pero debo reconocer que mis últimos fracasos atléticos en los diezmiles y en Ponferrada, me tienen un poco preocupado. Es cierto que no llegué a esas carreras tan fuerte como creo que estoy ahora y también que no hice bien las cosas en los días previos, así que me preocupa es verme fuera de la carrera a las primeras de cambio, como me pasó en la Proniño o en Ponferrada, mis dos últimas pruebas. Es fundamental intentar correr muy concentrado en Moscú, más aún en un circuito de ida y vuelta y al parecer, tedioso, pues discurre constantemente por la orilla del río Moscova. Además en Moscú no va a haber globos de ritmos y espero no tener problemas con la numeración de los kilómetros, pues si la organización  decide escribirlos exclusivamente en cirílico, voy a tener un problema. Supongo que alguno se preguntará que se me ha perdido en Moscú, pero a pesar de las dudas que expreso, estoy ilusionado por correr en una ciudad tan interesante y en un maratón no tan organizado como en los que he competido hasta ahora; será una bonita experiencia.
Queda lo más fácil, una semana ligera y la última, prácticamente de descanso, en la que espero hacer las cosas bien, es decir, estirar, descansar y planear bien el asalto a las 3 horas 5 minutos; creo que soy capaz de hacer esa marca o menos, pero si soy capaz, tengo que demostrarlo.


lunes, 20 de agosto de 2012

Último rodaje largo

Ayer domingo realicé mi último rodaje largo en una calurosa mañana de domingo; sé que me repito, pero el verano que estamos padeciendo este año está siendo muy duro a causa las sucesivas olas de calor que han llegado a la Península Ibérica, sin dar una mínima tregua ni en julio, ni en agosto. Ayer, completé 34 kilómetros a una temperatura media de unos 24º, pues empecé a correr con 20º y acabé con 27º, con un calor asfixiante; y eso, que lo hice en los alrededores de Alcazarén, entre pinares, pero cuando las temperaturas son tan altas, es muy difícil que las sombras las mitiguen.
Pase lo que pase en Moscú, voy a recordar siempre la preparación de esta prueba, debido a la dureza que me supone entrenar con estas altas temperaturas. Dicen los entendidos, que el secreto para entrenar bien un maratón consiste en aguantar los entrenamientos con cansancio y con las piernas doloridas y si eso es verdad, me espera una buena marca en la meta del Kremlin; estoy descansando mal, madrugo mucho para entrenar, paso el día cansado debido a la influencia del calor... Creo que este será mi primer y último maratón de verano, pues lo correré en a estación estival.
Pero hay que ser positivo, porque el cansancio y el dolor de piernas están ahí, pero también los kilómetros de calidad que he soportado en condiciones tan desfavorables; he tenido malos días, sobre todo en los rodajes largos, pero también he completado entrenos de calidad con muy buenas sensaciones, tanto haciendo series, como ritmos controlados o últimamente fartleks. Creo que voy a llegar bien preparado a Moscú, aunque no soy capaz de percibirlo a falta de tres semanas para que comience la prueba. Además, en la capital rusa las condiciones climáticas van a ser mucho más bnévolas, pues espero correr a unos 10 grados de temperatura y tras una preparación en la que no he entrenado por debajo de los 20º, es probable que el efecto sea positivo.
Faltan 21 días y esta semana empiezo a bajar el kilometraje, aunque todavía va a ser dura, pues remataré con un rodaje de 30 km, pero sin ritmos exigentes que cumplir. me queda lo fácil, si se puede considerar así lo que tengo por delante, pero lo que tengo claro es que después de ayer la cuenta atrás ha comenzado definitivamente; no es hora de relajarse, sino de apretar los dientes y realizar el último esfuerzo que evite que tire por la borda lo sembrado hasta ahora. Y a falta de tres semanas, creo que la siembra va a ser productiva y espero que la cosecha llegue el día 9 en forma de una marca ligeramante por encima de las tres horas; para eso he trabajado tan duro.

viernes, 10 de agosto de 2012

Inscrito en Moscú... por fin

Falta un mes para que el Maratón de la Paz de Moscú comience al pie de la catedral de San Basilio y por fin puedo asegurar que estaré en la línea de salida junto al resto de participantes; digo esto, porque las inscripciones se han abierto en estos días, a falta de poco más de un mes para la celebración del evento, un hecho poco común. Pero debo mentalizarme, porque desde el primer momento he sabido que la capital de Rusia no cuenta con un maratón al nivel de los que he corrido hasta ahora, no sólo por sus inscripciones tardías, sino por su recorrido poco atractivo en una ciudad tan grande y la aparente desidia de sus organizadores para atraer runners a una carrera que no cuenta con una elevada participación. Además, he consultado con varios participantes españoles de otras ediciones y todos coinciden en la pobre organización de una carrera que podría estar entre las mejores de Europa. Sin embargo me sigue atrayendo correr en esta peculiar ciudad, a pesar de que lo voy a hacer en un circuito de doble vuelta que discurre alrededor del río Moscova y que comienza, agarraos, a las 12 de la mañana, una hora muy poco atlética, más propia de de paseo dominguero y vermut posterior.
Pues si, correré en Moscú y para eso sigo entrenando en este verano tan caluroso que estamos padeciendo; sabía que la preparación iba a ser dura, pero no pensaba que iba a pasarlo tan mal como lo estoy pasando. El calor es asfixiante, lo cual me obliga a madrugar mucho para entrenar de 20 a 25 grados, es decir, con mucho calor. Alterno días buenos y malos; las series de momento están saliendo, pero los rodajes largos se me están atragantando, quizás porque tras dos horas corriendo, mi cuerpo es incapaz de refrigerar y mi rendimiento se resiente. Como ya he comentado otras veces, lo más duro del entrenamiento maratoniano llega durante el último mes y medio y está coincidiendo con un mes y medio de aupa en cuanto a la meteorología.
Pero no voy a ser pesimista, creo que las cosas saldrán bien si aguanto un poco más; estoy en la fase más dura, pues la semana pasada cayeron 106 km y en esta voy a acabar acercándome a los 90 con un rodaje de 32 Km en un día en el que se pueden alcanzar los 40%. ¿Conseguiré llegar a punto entrenando con estas condiciones? Yo espero que si, es más, espero que me sirva para hacer una buena marca, considerando que la temperatura en Moscú rondará los 10 grados el día de la prueba.
Queda poco, pero muy duro y voy a darlo todo para estar a punto el próximo 9 de septiembre a las 12 de la mañana junto a la catedral de San Basilio. Será mi decimotercer maratón y quién dice que que ese número no me va a dar suerte para conseguir para mi crono en  ¿3 horas 05'?.



lunes, 16 de julio de 2012

Unas vacaciones duras

Las vacaciones estivales de 2012 han terminado ayer para mi, después de dos semanas en las costas mediterránea y cantábrica. Con el maratón de Moscú a menos de dos meses, era evidente que Depa no podía apiadarse de mi en mis días de "descanso" y me ha programado dos semanas intensas, que han contado con la dificultad añadida de los madrugones y la temperatura atmosférica.
La primera de las dos semanas la pasé en Peñíscola, donde el calor no ha apretado tanto como en años anteriores, pero los kilómetros han aumentado considerablemente, llegando a 80, repartidos en una tirada de 24 Km, unas series de 1.000 metros, otras de 3.000 y tres días de rodaje más suave: no fue una gran semana, supongo que a causa del calor y de los madrugones, lo que me provocó un cansancio "constante" que, sin embargo, no me impidió hacer algún buen entreno.

Tras la semana mediterránea, puse rumbo a Asturias, donde me recibió un clima mucho más templado y la preciosa playa de Santa Marina, en Ribadesella, alrededor de la cual realicé mis entrenamientos. El primero de ellos fue una tirada larga de 26 Km en el que mis sensaciones fueron inmejorables y siguieron siéndolo el resto de la semana, más ligera, debido a la cercanía de la media de Ponferrada, pero también dura, pues he llegado a los 70 kilómetros, repartidos en dos rodajes, unas series de 800, un ritmo controlado de 8 Km y los 18 kilómetros a mi aire con los que he rematado la semana, ya en casa.
En fin, quedan 55 días para correr en Moscú, pero antes probaré mi estado de forma en Ponferrada, el próximo sábado; la media nocturna de la localidad berciana va a ser una piedra de toque importante en mi preparación y espero confirmar las buenas sensaciones que tengo en estos momentos. Hay tiempo para analizar la carrera del sábado, porque lo importante, en estos momentos, es comprobar que mi estado de forma es óptimo, yo diría que superior al de maratones anteriores y creo que se debe al entrenamiento específico para los diezmil metros, que me ha aportado más chispa a las piernas.
Claro que no hay que precipitarse, hay nueve duras semanas por delante, con madrugones, calor, cansancio, esfuerzo... Nada nuevo, es verdad, pero hay que pasar por ello para llegar a Moscú con opciones de volver a batir mi marca; el recorrido plano y una temperatura fresquita pueden ayudar, pero antes es necesario entrenar bien y en eso estamos.


jueves, 21 de junio de 2012

Objetivo: Moscú

La carrera Proniño ha puesto punto y final, por el momento, a mi intento por mejorar mi marca en los 10 Km. Hablé con Depa ayer por la tarde y decidimos no intentar la marca en Leganés, pues ya hay que empezar a preparar el objetivo principal: el maratón de Moscú.
No voy a negar que estoy un tanto decepcionado por no haber logrado el objetivo que me planteé tras el maratón de Barcelona, o sea, bajar la barrera de los 40 minutos en los 10 Km, pero el entrenamiento específico de la distancia va a suponer, a buen seguro, una mejora de mi rendimiento en distancias más largas.
Quedan 80 días para tomar la salida en Moscú y he de empezar a hacer más kilómetros y a cambiar las series cortas por largas y acostumbrarme de nuevo a realizar un trabajo más prolongado, pero con ritmos sensiblemente menores. De hecho, hoy ya he realizado series de tres, dos y medio y dos kilómetros a buen ritmo, 4 min/km.
La competición queda aparcada hasta dentro de un mes, cuando disputaré la media maratón nocturna de Ponferrada, una de las pocas medias que se pueden encontrar en la Península Ibérica en época estival y que al comenzar a las 22:30 horas, ofrece la oportunidad de correr  a una temperatura moderada y no tener que soportar las elevadas temperaturas que se prevén este verano.
Precisamente el calor, es otro de los factores que van a marcar los entrenamientos de esta preparación. Es imposible entrenar con tanto calor, no sólo por la disminución del rendimiento, sino para evitar problemas de salud; va a ser inevitable madrugar, hidratarse bien y protegerse del sol con gafas y gorra. No me gusta nada correr con calor, pero correr en Moscú exige ese sacrificio y voy a intentar hacerlo de la manera más efectiva posible. Ya hice la preparación de Berlín en pleno verano hace unos años, pero aquello era distinto, porque en la capital germana se corre el tercer domingo de septiembre y porque aquel año salía de una lesión de rotura de fibras y no fueron entrenos tan intensos como los que preveo ahora.
En fin, empieza lo serio, otra preparación para el que espero sea mi decimotercer maratón y no voy a comentar nada sobre la cifra, porque mi objetivo es volver a bajar mi marca en la distancia de Filípedes; digamos que a ¿3 h 05'?. 

jueves, 31 de mayo de 2012

Otra oportunidad

Después de la decepción sufrida en la Carrera Liberty, llega una nueva oportunidad para intentar el asalto a los 40 minutos. El domingo volveré a disputar la Carrera Norte contra Sur, que inicialmente no tenía programada, pero que he incluido para intentar lograr mi objetivo, ya que el recorrido es bastante favorable para hacer marca.
Corrí la Norte contra Sur el año pasado, sin preparación específica y conseguí una buena marca; no me parece una carrera fácil, pues aunque se pierde altura desde la salida a meta, hay ciertos tramos con repechos que acaban haciendo la prueba un poco rompepiernas. Sin embargo, creo que es relativamente asequible el poner un ritmo alto desde el primer kilómetro y conservarlo hasta el final, cuando espera el único tramo complicado, más bien, muy complicado, la cuesta de ángel caído.
Según parece y debido a la feria del libro, este año el recorrido varía un poco y la carrera va a terminar justo 200 metros después de la cuesta; no me parece mal, porque se puede hacer un esfuerzo extra en la subida sin temor a que te deje hundido para los kilómetros restantes, como me ocurrió el año pasado. Pero también tiene una pega y es que la carrera se alarga antes y uno de los tramos nuevos es un bucle entre la puerta de Alcalá y Cibeles, es decir, que antes de enfilar la calle Alfonso XII en curso al Retiro, habrá que subir una pequeña tachuela que puede ser decisiva.
En cualquier caso, mi estrategia va a ser similar a la de la Liberty, salir fuerte, pasar el km 5 unos 30s o más por debajo de 20', mantener el ritmo y esperar que la subida final no me deje clavado y sin marca. Después de lo acontecido hace dos semanas, el plan parece arriesgado, pero la diferencia es que esta semana tengo muy buenas sensaciones; hoy mismo he hecho unas series de 500 metros muy buenas, entre 1'43'' y 1'41'' y todo ello me da pie a pensar que puedo conseguir el objetivo si las cosas discurren con normalidad y la temperatura no es demasiado elevada, porque está haciendo mucho calor.
En fin, espero contar buenas noticias el próximo domingo por la noche, hasta entonces sigo entrenando y descansando para ponerme a punto.

jueves, 17 de mayo de 2012

A recoger frutos

Hace ya más de un mes comentaba mi intención de rebajar mi marca en los 10 Km y dejarla por debajo de la barrera de los 40 minutos. Han sido unas semanas de trabajo intenso: más  carga en el gimnasio, más ritmo en los rodajes y más velocidad en las series y es que cuando a Depa le propongo un objetivo, no duda en hacer bien su trabajo y exprimirme al máximo, labor que ha realizado con éxito, aunque no tanto se puede decir de su pupilo, es decir, de mi.
El entrenamiento específico que he llevado acabo me ha resultado realmente duro, yo diría que incluso más duro que el de un maratón. Después de tantos tiradas largas, series de más de 1km y fartleks interminables, los entrenamientos de una hora escasa que me he metido entre pecho y espalda podrían parecer sencillo, pero no, el aumento de ritmos no parece haber sentado bien a mi musculatura, que ya se estaba convirtiendo en "trotona". No quiero decir que esté insatisfecho con el trabajo realizado, pero esperaba haber notado una mayor progresión en mis series y al final me he quedado con unos tiempos buenos, pero un poco por debajo de lo que me permitiría afrontar con confianza los 10 Km de la Liberty. Y es que las series de 400, los miles en 3'46'' y los progresivos acabando en menos de 4 min/km me han llevado a un estado de cansancio permanente, que no sé si podré superar el domingo.
Además, la semana pasada apareció subitamente el calor y no un calos cualquiera sino que las temperaturas han llegado a alcanzar los 32º. Como saben los que me conocen, no soy muy aficionado a las temperaturas elevadas, lo que ha contribuido a hacer mucho más sacrificada mi preparación para conseguir el objetivo propuesto. Pero ahí no acaban mis males, porque esta misma semana me ha visitado un gracioso virus, que me ha dejado K.O. durante un día y pico con síntomas estomacales, flojera de piernas e incluso fiebre; sólo he parado un día los entrenos, pero aún tengo sensación de debilidad y no por la carga de trabajo atlético.
Pues bien y después de todo esto, ¿tengo posibilidades el domingo?. Yo diría que si, rendirse es de cobardes y no contemplo esa opción, por lo que estaré en la salida de la calle Goya el próximo domingo a las 9 de la mañana. Según parece, las temperaturas van a descender y eso me puede beneficiar bastante, o eso espero. Pero es evidente que si no me van las piernas va a ser irrelevante la temperatura, el trazado o cualquier otro factor que intervenga y en ese aspecto espero que mis piernas funcionen, pues he entrenado bien a pesar de los problemas y eso tiene que reflejarse en la carrera.
Hace casi un año, en la Norte contra Sur y sin entrenar  específicamente la prueba, conseguí rebajar mi marca de 10 Km en un solo segundo a pesar del calor y de un recorrido no tan plano. La Liberty no tiene un recorrido perfecto, pero sus tres kilómetros finales picando hacia abajo pueden beneficiarme si he conseguido mantener un ritmo de unos 4 min/km hasta entonces. Creo que es factible, quizás sin conseguir un gran registro, simplemente me conformo con que mi reloj marque 39 minutos, a pesar de que los segundos sean 59... El domingo os cuento.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Semana de pasión

No estamos aún en Semana Santa, a pesar del título del post, pues aún restan dos semanas para que comiencen las procesiones en casi toda la geografía española. Pero esta semana, la semana del maratón, es, sin duda, la de más nervios antes de culminar los duros meses de entrenamiento con la carrera anhelada.
Hay muchas cosas que preparar antes de un maratón, pues me gusta llegar a mi destino y preocuparme sólo de la carrera. Comienzo por el atuendo. Volveré a correr con camiseta y pantalón exclusivamente, a pesar de la amenaza de lluvia. Esta vez iré de blanco con pantalón negro; la camiseta ya tiene serigrafiado mi nombre y el pantalón ha sido adaptado por Marisa para poder llevar los geles que consumiré durante la competición. Los geles ya están seleccionados, dos con cafeína y uno normal, pero hay que añadir alguna barrita energética, algunos sobres de oxibloc y algún recuperador post carrera. Tampoco hay que olvidarse de la necesaria vaselina y unos parches para proteger los pezones, algo que va a ser especialmente necesario en Barcelona donde la humedad suele ser elevada.
Otro factor a tener en cuenta es la animación. Marisa y yo ya estamos estudiando el recorrido, con la inestimables consejos de un compañero forero. Supongo que volverá a animarme en tres o cuatro puntos para elevarme la moral y sacarme unas fotos; aunque el fotógrafo oficial volverá a ser Alonso, que siempre hace una buena labor.
También tengo reservadas la comida y cena del sábado, pero tengo que preparar el desayuno del domingo cuando llegue a Barcelona. Esta es la comida más importante, pues hay que hacer una carga adecuada de hidratos, pero también de fibra para poder "pasar" por el baño antes de iniciar la carrera. 
Ropa, intendencia, recorrido... pero aún faltan cosas y muy importantes. Hay que tener a mano los billetes de AVE, la reserva del hotel y sobre todo, el justificante de la inscripción y el número de dorsal, que la organización ha enviado por mail y que es indispensable  para recoger chip y dorsal el próximo sábado en la feria del corredor. Por cierto, mi dorsal es el 454 y saldré en el cajón amarillo, es decir, junto a los runners cuyo objetivo son las 3 horas. 
Pero falta lo peor y es preparar un factor que no es tangible, es decir, la estrategia. Hablé ayer con Depa y me animó a empezar a 4'20'' a fin de pasar la media en 1h31', como lo hice en Nueva York. Me aconsejó ser un poco "perro" y pegarme a grupillos que busquen las 3 horas peladas a fin de no desgastarme. No pide nada el tío, pero espero que el domingo las sensaciones sigan siendo buenas y pueda seguir sus consejos. Sin embargo, todas esas dudas van a seguir rondando por mi cabeza todos estos días; no sé si estaré bien, no sé si hará viento, si lloverá, si pasaré la media sobrado o cansado, si me vendré abajo en el kilómetro 30 o si llegaré fresco al km 40...
Todo esto hace tan grande a una carrera que es especial. Por eso y a pesar de llevar once maratones en mis piernas, sigo sintiendo el mismo cosquilleo en la barriga que el resto de las veces, sigo dándole vueltas a todo la semana previa y sigo soñando cada noche con mi actuación. Nervios, muchos nervios, pero ya queda menos hasta que el juez encargado apriete el gatillo que indica el comienzo del maratón de Barcelona 2012. entonces y sólo entonces, me sentiré relajado y feliz y volveré a decirme: vamos, a correr y a disfrutar la carrera.


domingo, 18 de marzo de 2012

Sesenta kilómetros y una boda

Resta una semana para que el Maratón de Barcelona 2012 eche a correr conmigo entre los participantes. Esta mañana he realizado mi última tirada larga, de tan solo 20 km , pues la carrera ya está encima y no es conveniente gastar unas fuerzas que voy a necesitar muy pronto. Este entreno pone la guinda a una preparación un tanto movida, pero efectiva, que espero me sirva para conseguir el éxito en la Ciudad Condal. Una esperanza que no es un brindis al sol, pues la semana que hoy termina acaba plena de buenas sensaciones. Han sido sólo cuatro sesiones, sesenta kilómetros repartidos en dos rodajes, que he completado sin despeinarme, un fartlek en el que me sentí muy sobrado y esta última tirada en la que, a pesar del viento, he realizado ritmos muy buenos, constantes, siempre de menos a más y finalizando como una bala. Se está cumpliendo lo que había pronosticado Depa y es que cada día me voy a encontrar mejor, hasta llegar al día 25.
Aunque suene raro, lo único que ha conseguido cansarme en esta buena semana, ha sido mi asistencia a la divertida boda de una de mis mejores seguidoras, Elena,que se ha casado con Dani, que también ha comenzado a ser seguidor de mis "hazañas". La boda se celebró el pasado viernes y rayó a una altura de récord del mundo, pero dejó mis piernas un tanto "tocadas" después de pasar mucho tiempo de pie y eso que no me prodigué en el complicado mundo del baile post-celebración.  Espero que sean muy felices juntos y que tenga la fortuna de que me acompañen en algún maratón de los que aún me quedan en mis piernas.
Volviendo al tema atlético, espero que las buenas sensaciones se vean reflejadas en la carrera del próximo domingo; es evidente que me encuentro en buena forma, yo diría que me siento mejor que antes de la participación en Nueva York, pero el deporte no es una ciencia exacta y lo que pueda ocurrir en Barcelona va a depender de muchos factores, aunque es evidente que mi estado  actual me permite mirar el futuro con confianza. Pero hablemos de algunos de esos factores.
En principio Barcelona es una carrera más cómoda que las últimas que he corrido. El viaje es corto y además me voy a alojar en unos apartamentos situados a diez minutos de la salida. Eso me va a permitir levantarme a una hora prudente y tener tiempo suficiente para desayunar y prepararme antes de la salida. Lo malo, es que la noche del 24 al 25 cambia la hora y eso supone dormir una hora menos, con el trastorno que puede llevar aparejado.
En cuanto al circuito, es prácticamente plano, pero hay varios tramos de falso llano que pueden dar más de un disgusto, sobre todo la final de la prueba, ya que los dos últimos kilómetros pican hacia arriba. Además, el paso por el paseo marítimo también puede ser peligroso si el viento sopla con fuerza y aunque es pronto para fiarse de la previsión, parece que el dios Eolo va a acompañar a los participantes de esta carrera.
El número de participantes es otro factor importante, sobre todo en la salida de la prueba. En Barcelona se ha vuelto a batir un récord este año y seremos casi 20.000 los que comencemos la carrera en la Plaza de España. Saldré en el cajón de las 3 horas, así que espero no tener problemas, aunque desconozco si las calles por las que comienza la prueba son suficientemente anchas.
En fin, como veis hay muchas incógnitas por resolver, así que lo importante es  no agobiarse y afrontar la carrera con ilusión y con espíritu positivo. Eso es lo que voy a intentar, como en Nueva York, salir a disfrutar de la carrera, a sabiendas que he hecho una buena preparación, que me he esforzado, que he disfrutado todos mis entrenos y que pretendo disfrutar de las tres horas en las que espero acabar mi duodécima maratón.

lunes, 12 de marzo de 2012

And the winner is: adiZero Aegis

La semana pasada aproveché mi paso por Valladolid para ver el partido Pucela, y para acercarme a la tienda SoloRunners, de la cual es socio Depa y comprarme unas zapas mixtas con las que competir en Barcelona. Mi idea inicial era volver a las DSTrainer, con las que he competido bien en varios maratones, pero al final Jose (que me atendió) me convenció para que probara las Aegis, unas zapatillas Adidas muy ligeras que están dando buenos resultados. El caso es que me dejé convencer fácilmente y me fui tan contento con mis Adidas, una marca que, por cierto, nunca me ha gustado. En principio las sensaciones han sido buenas, son ligeras y cómodas, pero la prueba de fuego llegará el próximo miércoles, cuando las estrene para hacer el último fartlek de la preparación. 
Al margen de este detalle, he finalizado la semana con 91 km, después de sólo 5 entrenamientos, que no han sido un paseo precisamente. Además de dos rodajes, Depa me ha "obsequiado" con 12 series de 1.000 metros el miércoles (3 días después de correr en Salamanca) que me resultaron muy duros porque no estaba aún recuperado del todo. Sin embargo el fin de semana ha sido menos cansado, a pesar de que se trataba de un controlado de 8 Km el sábado y mi último rodaje largo, el domingo, que completé en 4'41'', acabando en ritmo de maratón.
La preparación está prácticamente terminada, pues sólo quedan cuatro entrenamientos esta semana y dos la semana que viene. Lo más duro será el fartlek del miércoles, pues la semana se completa con un rodaje y la tirada de 21 km del domingo anterior a la carrera. La semana del maratón, un rodaje y las típicas series de 1.000 el miércoles, me permitirán llegar al domingo descansado y con hambre de kilómetros.
No quiero pensar en como lo llevo. La preparación ha estado plagada de incidencias y eso convierte mi estado de forma en una incógnita. Además, habrá que esperar para saber que temperatura va a haber el día de la carrera, pues el calor que estamos padeciendo en este atípico invierno no sería lo más aconsejable para el día D. En todo caso, adía de hoy, tengo buenas sensaciones, aunque después del fartlek y la última tirada larga será cuando reflexione acerca de como encarar la carrera.
De momento, tengo que descansar, relajarme, calzarme mis Aegis nuevas y probarlas donde hay que probarlas, en el asfalto. Espero que las sensaciones sean buenas y que me ayuden el día 25 a conseguir bajar de una vez de 3 horas 10' y lograr una nueva MMP, aunque aspiro a bastante más. Pero eso, lo dejo para el próximo post.



lunes, 27 de febrero de 2012

¿Me ha mirado un tuerto?

El día 25 de marzo de 2012 espero cruzar la línea de meta del Maratón de Barcelona y después de descansar, tomarme una cerveza y dar un paseo con mi familia por la Ciudad Condal, espero sacar una atinada conclusión del resultado de la carrera. Digo esto, porque tras "volver a la normalidad", ayer completaba mi mejor semana preparatoria con un duro rodaje largo de 30 Km que significaba poner 101 Km en el marcador de los kilómetros semanales. Pero no sólo es importante la distancia recorrida en esa semana, sino la calidad de lo realizado, ya que 16 Km han sido de  fartlek, otros 7 de un controlado a 4'06'' y por último el rodaje de ayer a una media de 4'43'' acabando en 4'23''.
La cosa pintaría bien, teniendo en cuenta el parón por lesión de las semanas previas, pero las cosas se han vuelto a torcer con un catarro que comenzó a manifestarse el sábado, me dejó tocado el domingo y hoy me ha dejado técnicamente en el dique seco, pues esta noche mi temperatura a llegado a 38º. Bien es cierto, que el rodaje de ayer fue muy duro debido al calor reinante, pues empecé a correr con 10º y acabé con 20º y eso pudo provocar una deshidratación que unido al catarro, me ha golpeado duramente hoy. Reconozco mi error, por no haber usado una gorra y no haber bebido agua durante el recorrido, pero este último aspecto lo comparto con el Ayuntamiento de Alcalá, que elimina alguna fuente pública en invierno debido a las heladas; os podéis imaginar, que llegué con un gran déficit hídrico después de dos horas veinte de carrera a casi 20º y eso puede haber sido el responsable de mi fiebre.
Hoy me tocaban 40 minutos y gimnasio y he decidido optar por la prudencia y parar, pues creo que no voy a perder demasiado entreno y sin embargo, a partir de mañana tengo que afinar mi puesta a punto para la media de Salamanca. Una carrera, que se presenta como una incógnita debido a su  recorrido ondulado, pero también debido a mi estado de forma, que no sé si será el apropiado o no. En cualquier caso, mi participación en la carrera charra no me supone ninguna presión, porque ahora mismo lo único que me preocupa es llegar bien a Barcelona.
Es evidente que la preparación de este maratón no está siendo especialmente tranquila y eso no parece lo más adecuado. Sin embargo, no es tan descabellado pensar que quizás puedo llegar un poco más descansado y hacer una buena carrera, teniendo en cuenta que parece que sigo conservando un buen estado de forma. Y por buscar un elemento positivo más, es obvio que voy a ir a Barcelona sin presión, pues todo lo que está pasando va a estar muy presente en mi memoria dentro de un mes.
Por ahora, espero recuperarme para entrenar bien mañana y llegar a Salamanca en buenas condiciones, aunque no las ideales, para disfrutar de una carrera que  por su trazado por la bella ciudad castellana, promete diversión. 

PD:  Foto de la Maratón de San Sebastián 2007

martes, 21 de febrero de 2012

Vuelta a la normalidad

Han sido unos días difíciles. Como os conté en el último post, mi soleo empezó a darme problemas hace más de una semana cuando estaba realizando una sesión de fartlek. En un principio confiaba en una solución rápida, pero tras pasar por las manos de Cristina y descansar un día más, las sensaciones no eran demasiado de buenas, de manera que en la tirada larga del domingo volví a acabar antes de tiempo y cojeando. En ese momento pensé que el maratón de Barcelona podía alejarse definitivamente, así que probé a descansar tres días consecutivos, en los cuales intenté mantener la forma desempolvando la mountain bike.
El resultado ha sido satisfactorio, porque tras pasar de nuevo por Cristina, mi primer rodaje fue corto, pero exento de dolor, lo que me animó a desquitarme el día siguiente haciendo el rodaje de 26 Km en el que había fallado. El soleo no se resintió y todo parecía volver a la normalidad. Sin embargo, pasé el fin de semana en Astún, esquiando con mis hijos. Aparte de intentar mantenerme de pie sobre los esquís, también me animé a correr entre las estaciones de Astún y Candanchú, cuya distancia es corta, pero muy empinada, lo que volvió a sobrecargar el soleo. Hielo, estiramientos y reposo fue la receta que apliqué ese día por la tarde, de modo que el domingo volvía a estar bien y con ganas de volver a entrenar.
Hoy, después de 10 días, he vuelto a la normalidad con un rodaje combinado con gimnasio. Por delante queda una semana dura, pero la dureza se extenderá a buen seguro hasta que queden 6 días para correr en la Ciudad Condal. Ya recuperado, voy a poner todo mi empeño en hacer una buena preparación para estar a punto en la línea de salida. No sé si este obligado parón me va a afectar demasiado, Depa me dice que no, pero yo no tengo todas conmigo.
Sea como sea, de nada vale mirar hacia atrás y lamentarse, sino que hay que seguir entrenando, más duro aún si cabe, para que el 25 de marzo pueda correr con suficientes garantías. Hasta ese día, espero que aguante mi soleo y mis piernas en general y así poder demostrar en Barcelona que valgo más de esos 3h10' que son mi MMP actual. Mi única opción es la de entrenar duro hasta el día de la prueba y esperar que las cosas salgan bien.
Sea como sea, esta lesión ha supuesto un cambio sustancial en la preparación y supongo que eso se notará. Sin embargo, todos los esfuerzos y sufrimientos que voy a tener que experimentar hasta el día de la carrera no serán en balde y espero que sirvan para conseguir la marca deseada, aunque después de todo lo ocurrido tenemos que ser un poco más cautos respecto a las aspiraciones reales. Solo sabré si el resultado es bueno cuando llegue a la meta de Plaza de España, pero para llegar a ese estadio, debo tener muy claro que es necesario sufrir, recuperar y no venirse a bajo en lo poco que queda.

jueves, 9 de febrero de 2012

Y el soleo dijo basta

Quizás no todo el mundo sabe que es el soleo, pero no hace falta que echéis mano al diccionario, porque ya os lo digo yo: es un pequeño músculo situado a ambos lados del talón de aquiles por debajo del gemelo. A pesar de su escasa popularidad a nivel coloquial, el soleo es un músculo importante y mucho más para un runner, porque se sobrecarga con facilidad y descuidarlo puede provocar afecciones tan graves como la rotura del tendón de aquiles, una lesión muy importante.
Mis lectores habituales sabrán que la sobrecarga en los gemelos y soleos es algo habitual cuando comienza la preparación más intensa para el maratón, pero hasta hoy, nunca me había visto obligado a parar un entrenamiento por los dolores que me generan dichas sobrecargas. Una parada, que no sólo es achacable al dolor, sino a la prudencia, porque cuando las molestias son tales que acabas cojeando mientras corres, parece de lo más absurdo continuar y jugarte una lesión que puede dar ala traste con el proyecto maratoniano que estoy preparando.
Las molestias comenzaron el pasado lunes, el día después de la tirada larga; me dolían los gemelos, pero es algo habitual con esta carga de trabajo, así que no le di la menos importancia. Sin embargo, un día después, mi calentamiento previo a una sesión de pesas fue un suplicio, ya que las molestias se agudizaron bastante, aunque no llegue a parar porque se trataban de 50' a ritmo suave. Tras acabar el entrenamiento, estiré bien, me apliqué frío a la zona afectada y me hice un automasaje a fin de afrontar con garantías el entrenamiento de hoy, un fartlek muy exigente.
He comenzado bien el calentamiento y todo indicaba que la sobrecarga no iba a dar problemas, pero tras los 30 minutos de calentamiento han comenzado las series y las cosas han empezado a torcer. Aún así, he aguantado bien hasta la tercera serie, que he completado, pero en la recuperación (que tenía que hacer a 4'30''/km) el dolor se ha intensificado y he decidido parar. No sé si el intenso frío de este mañana, acompañado por un viento aún más helador, han contribuido a que mis piernas no adquirieran el calor necesario para evitar los dolores, pero el caso es que he tenido que para y a estas horas sigo pensando que ha sido una sabia decisión.
He llamado a Cristina, que me ha atendido esta misma tarde, confirmándome que la sobrecarga era brutal, por lo que ha tenido que emplearse a fondo con las manos y con las agujas que han penetrado en mi músculo para relajar los "puntos gatillo". El estiramiento posterior ¡y la colocación de un taper, no ha evitado que saliera cojeando de la consulta y con instrucciones precisas de descansar mañana. He hablado con Depa, que me ha variado el final de la semana y ha reforzado mi decisión de parar esta mañana debido a los dolores. Como siempre, sus palabras y sus consejos han estado llenos de esa sapiencia atlética que a buen seguro me va a llevar a conseguir grandes cosas.
¿Y qué pasa ahora? Pues yo creo que nada, el descanso me puede sentar bien y si las cosas mejoran la vuelta al trabajo duro será el próximo domingo con la tirada larga. Hasta entonces recuperar y si me veo bien, rodajes suaves para mantener el tono muscular. Hoy no pienso en Barcelona, como me ha aconsejado Depa, sólo pienso en mañana y pasado, porque precipitarme puede llevarme a la ruina. Y ya sabéis, para dar grandes pasos, primero hay que dar pasos pequeños, así que no hay que precipitarse y hay que dar los pasos pequeños necesarios para volver cuanto antes a los entrenos intensos que me pueden llevar a mejorar mi rendimiento.

martes, 7 de febrero de 2012

El triunfo modesto

Ayer se disputó una de las medias maratones más importantes y más rápidas de España, la media de Granollers; una carrera por la que en pasadas ediciones han pasado figuras internacionales tan importantes como el gran Gebreselassie o el malogrado Samuel Wanjiru, Este año, la organización ha conseguido contar con la presencia del hombre que consiguió la mejor marca mundial en maratón el pasado septiembre en Berlín, el keniano Patrick Makau. 
El atleta africano declaró antes de la prueba que intentaría batir la marca mundial de media maratón, en posesión de Zersenay Tadesse con 58'23''. Quizás sus declaraciones fueran sólo una artimaña para justificarse, pero es coherente pensar que un atleta de su nivel no debería tener problemas para imponerse en esta prueba, teniendo en cuenta la superioridad que dejan ver sus marcas. El caso es que aparte de un grupo de atletas africanos, en la salida también se encontraba Carlos Castillejo, que se ha proclamado campeón de España de maratón hace unas semanas. El catalán, no solo aguantó el ritmo de los africanos, sino que fue capaz de aguantar a Makau hasta los últimos metros para batirle tras un acelerón final.
Seguramente el único interés del africano era la bolsa y no  la victoria, pero creo que a nadie le gusta perder y en este caso concreto, el pundonor y el trabajo de un atleta modesto en el panorama internacional se ha impuesto a la prepotencia de todo un campeón. Carlos Castillejo sabe perfectamente que Makau es más rápido que el, sin embargo eso no condicionó su estrategia, porque  salió a hacer su carrera, a dar el máximo de si mismo sin importarle contra quien competía. Y si a eso unimos que el africano apenas se acercó a su  mejor registro, es fácil deducir que la combinación de la gran carrera del español y la desidia del keniano, facilitaron el inesperado, pero emocionante triunfo de Castillejo.
Lo ocurrido en Granollers nos enseña una lección fundamental en el atletismo popular y es que siempre has de competir contra ti mismo, sin pensar en que tal o cual amigo conocido sea más rápido o más lento que tu. Cada atleta tiene unas condiciones que pueden ser explotadas  con un entrenamiento apropiado, aunque también es necesario tener en cuenta las condiciones personales de cada atleta, porque el trabajo, hijos etc influyen de manera notable en la dedicación que se puede emplear para prepararse.
Pero todo ese cúmulo de factores no sirve para nada si tu fallas, si te asalta la pereza o los hábitos poco saludables. Hace unos días, Depa me recordaba que para correr con garantías un maratón es necesario entrenar cansado, con dolor en las piernas, con frío, con lluvia, a veces sin ganas, otras con sufrimiento... No os voy a engañar, entrenar para disputar un maratón es duro, pues a medida que se acerca el evento los entrenamientos se alargan, la exigencia crece, el cansancio se acumula y es preciso tener las ideas muy claras para no mandar todo al garete en un momento dado.
Como os conté en mi último post, ha comenzado lo duro y mis piernas ya lo están notando. El frío y el viento no contribuyen a hacer buenos entrenamientos, pero he superado las adversidades y he acabado la semana haciendo unas buenas series de 4.000 y un rodaje largo de 24 Km a 4'39'' de media.  Ha sido una buena semana, pero no es el momento de echar las campanas al vuelo, sino de seguir concentrado en mis entrenos y seguir dando lo mejor de mi en cada uno de ellos. Me espera una semana mucho más dura y así sucesivamente hasta llegar a Barcelona, pero no me quejo, porque cuanto más duro es el entrenamiento, más disfruto.
Además, todas las penalidades se olvidarán el día de la competición, ese día en el que esperas que todo tu esfuerzo haya valido la pena, ese día en el que los nervios y la emoción te acompañan en cada kilómetro y especialmente cuando percibes el calor del público,  cuando escuchas los ánimos de tus seres queridos y cuando te acercas a meta para conseguir el objetivo por el que has luchado. Entonces, cuando cruzas el arco de meta, entiendes que sea cual sea el tiempo que marca el reloj, te has esforzado, has sido honesto contigo mismo y has conseguido el objetivo principal: acabar y disfrutar de este gran deporte.
Pero no os equivoqueis, no voy a correr en Barcelona para acabar, voy a salir a disfrutar cada kilómetro, a hacer la mejor carrera de mi vida y  batir mi marca personal. No quiero pensar en el resto de participantes, ni siquiera en mis anteriores maratones, sólo en poner el ritmo adecuado y llegar a los últimos metros con la suficiente fuerza para alzar los brazos y disfrutar de mi particular triunfo. Ojalá sea así.