jueves, 31 de diciembre de 2020

Un año más

Llevo años relatando mi balance del año atlético en este blog y no quiero que este año sea diferente, a pesar de haber sido el año más diferente que he vivido en mis 54 años de vida y teniendo en cuenta que lo ocurrido en 2020 será recordado durante mucho tiempo, es más, seguramente nunca se olvide. Este ha sido un año duro para todos, pero mucho más para aquellos que ya no están, los que han perdido a amigos o familiares o los que han sufrido la enfermedad y aún les quedan secuelas; teniendo en cuenta todo esto, sé que mis competiciones de 2020. o los kilómetros que he recorrido no tienen demasiado interés, pero me gustaría que sirvieran para cerrar un año fatídico y empezar  2021 con la esperanza de hacer una vida más normal.
Lo cierto es que tengo poco que contar, mi participación en Murcia, donde cumplí 40 maratones y posteriormente una media celebrada el 8 de marzo en Palencia, justo antes de la implantación del confinamiento a España; después de eso caí enfermo  y tras recuperarme comencé de nuevo a correr, primero en la cinta hasta que se volvió a permitir correr en la calle; todas las competiciones fueron suspendidas en todo el mundo, así que decidí retomar mi afición ciclista y volver hacer el Camino de Santiago en en familia y dando pedales, una bonita experiencia que espero repetir. Una vez completada esa aventura, volví a entrenar la carrera a pie con intención de lograr un buen nivel, pero una inoportuna lesión en el tendón Aquileo ha marcado la segunda parte del año, ya que a día de hoy no estoy recuperado y preveo que aún me quedan varias semanas más para volver a desgastar zapatillas. Voy a omitir intencionadamente los kilómetros recorridos este año por su falta de interés, así como los kilómetros recorridos con mi bicicleta de montaña, con la que intento no perder, aún más,  la forma ya perdida.

Quedan pocas horas para que comience un nuevo año en que todos anhelamos un cambio a mejor y estoy convencido que va a ser así, por eso ya tengo en mente una planificación básica de la temporada atlética, si la pandemia y la lesión lo permiten; sin entrar en detalles, soy consciente de la dificultad de competir en el primer semestre del año, aunque supongo que se van a empezar a celebrar carreras con una serie de medidas que mitiguen la posibilidad de contagio de la enfermedad. En todo caso, creo que no será posible correr un maratón a corto plazo, por eso y aunque espero poder estar en condiciones para completar la distancia de Filípedes desde abril, imagino que tendré que esperar hasta septiembre para disputar una distancia larga, seguramente la Ribera Run; también he echado al ojo al maratón de Estambul en noviembre y al de Lanzarote en diciembre, pero considerando que el calendario va a estar "revuelto", lo mejor es esperar y ver si sale algo interesante.
Después de un año casi en blanco, casi todos los populares estamos ansiosos por volver a competir y disfrutar del deporte que nos apasiona, pero hay que ser conscientes de la situación en la que vivimos y tener la paciencia necesaria para volver a la competición con normalidad, algo que cada vez está más cerca. Será emocionante volver a ponerse un dorsal, pero lo será aún más reencontrarse con buenos amigos corredores para compartir zancadas, especialmente con la incombustible Pili Isidro, con quien espero retomar nuestros retos aplazados por la pandemia. Pero tampoco me quiero olvidar de mi grupo de seguidores, capitaneados por Marisa, con los que seguro volveré a compartir inolvidables viajes en 2021. Pero hasta que todo eso llegue, hay que recuperar el aquileo y lo que es más importante, la normalidad y por supuesto desearos a todos un feliz año 2021.

domingo, 5 de abril de 2020

El año que no olvidaremos

A buen seguro, el año que estamos viviendo será recordado por todos los que habitamos actualmente el planeta tierra y probablemente por todas las generaciones venideras; hace poco más de tres meses, los españoles comiamos las uvas de la suerte repasando mentalmente los proyectos que habíamos planeado con ilusión para hacer en el año que empezaba andar. Tres meses después, todos esos proyectos han quedado apartados, sino olvidados pues vivimos inmersos en una crisis mundial sin precedentes.
Desde que comencé a escribir este blog, siempre he hablado de atletismo, de "correr", pero también de sensaciones, de sentimientos y de una forma de ver la vida a través de las zancadas; por eso, aunque parezca poco apropiado comentar que mi planificación atlética del año se ha ido al garete, es una buen punto de partida para que todos nos demos cuenta que nuestras aficiones no son en absoluto importantes cuando hay miles de personas que día a día están luchando por conservar lo más preciado que tienen, su vida.
Por esta razón, tampoco me parecen apropiados los comentarios de corredores "fastidiados" porque van a perder la forma confinados en casa, ni por supuesto la actitud de aquellos que incluso se saltan las normas y salen a la calle usando triquiñuelas infantiles como las de pasear al perro o tirar la basura a 4 km de casa; la vida es mucho más importante que todo eso y aunque yo tengo la suerte de poder utilizar la cinta de correr que tengo en casa desde hace tiempo, creo que hay muchísimas opciones para mantener una forma física adecuada haciendo ejercicios en casa, a lo cual contribuyen solidariamente muchos profesionales del deporte y de la fisioterapia con sus emisiones online.
Estamos en guerra y esta guerra la tenemos que ganar entre todos, porque el enemigo es invisible, impredecible y ataca indiscriminadamente; no valen excusas, hay que quedarse en casa para protegernos y para proteger a los demás; ya habrá tiempo para volver a salir a la calle a entrenar, para volver a sentirnos libres rodando por nuestro parque favorito y quizás tengamos que esperar un poco más para volver a competir y disfrutar de la compañía y solidaridad del resto de corredores, del buen hacer y el ánimo de los voluntarios o del cosquilleo en el estómago cuando cruzas la línea de meta; volveremos a sentirnos corredores a su debido tiempo, pero ahora toca ser un soldado más que lucha para salvar a los demás, a nuestras familias, a nuestros amigos, a nuestros compañeros de trabajo, a nuestros vecinos... A todos.
La lucha va a ser larga, pero no hay que bajar los brazos; es duro no poder ver a tus familiares, ni a tus amigos, no poder salir a correr, ni a cenar, ni de cañas, ni al cine... pero al final volveremos a hacerlo, seguro, pero hay que aguantar un poco más.
Siempre he sido una persona optimista y no es el momento para dejar de serlo, por eso creo que esta pandemia va a suponer un cambio muy importante en nuestras relaciones sociales y espero que sea un cambio positivo en nuestra manera de ver la vida; espero que no nos quejemos tanto de lo que contiene la bolsa del corredor o de la señalización de los hitos kilométricos, agradezcamos más el trabajo de organizadores y voluntarios, espero que visitemos con más frecuencia a nuestros amores y en general a todos nuestros familiares, espero que llenemos bares y restaurantes y sigamos disfrutando con nuestros amigos de momentos inolvidables y ya de paso contribuyamos a la recuperación de un sector que está sufriendo tanto, espero que encontremos ese rato para quedar con ese amigo con el que llevas "quedando" dos años, espero que valoremos más las pequeñas cosas de la vida, como ese beso de tu mujer y de tus hijos al levantarte o al acostarte,,, En resumen, espero que a partir de ahora valoremos más la cosas realmente importantes de nuestra vida.
Pero claro, este es un blog de atletismo y os preguntareis ¿Que pasa con tus maratones? Pues es fácil responder esa pregunta, han aplazado  Nantes y seguramente aplacen Gold Coast, pero no me importa, me quedan muchos años por delante e incluso este año preveo poder correr al menos dos más. Estoy seguro que los disfrutaré con Marisa y con mi grupo de fans, como siempre. Pero os advierto que n voy a cambiar la estructura del blog, que seguirá conservando la foto de mi próximo objetivo, aunque esté cancelado y lo voy a hacer porque me gustaría mandar un modesto mensaje desde estas líneas: la vida sigue, saldremos de esta y seguiré contando mis peripecias por aquí, como siempre.

domingo, 9 de febrero de 2020

Maratón de Murcia (3) - La carrera

Hacía fresco, el viento soplaba ligeramente  las nubes cubrían parcialmente el cielo de Murcia cuando abandoné el hotel para caminar hasta la zona de salida donde había quedado con Rubén, Jaime y Pili que se alojaban en un hotel diferente; la previsión no era muy favorable para correr, cielo despejado y temperatura que podría llegar a los 22 grados y es que si la capital de Segura ya es un sitio caluroso de por si, hay que añadir la ola de calor que afectaba a España durante el fin de semana.
La táctica era muy sencilla, quería hacer de liebre a Rubén durante la primera media y después vería como afrontar la segunda parte con las mejores garantías; tras prepararnos y desear suerte a nuestros amigos, Rubén y yo nos metimos en el cajón, bien situados para empezar sin sobresaltos; la salida se demoró un poco, apenas tres minutos, antes de comenzar a desgastar zapatillas por las calles murcianas. El primer kilómetro salió un poco más rápido de los previsto, a 4'14'', pero ajusté el ritmo rápidamente para ponerme a 4'25/26" que fue lo que mantuvimos prácticamente durante esa primera media; el recorrido era fácil y a pesar de algunas zonas en las que molestaba un poco el viento, era sencillo mantener los ritmos y para Rubén también era sencillo seguir mi estela.
La carrera sale inicialmente de la ciudad y se dirige a una zona de huerta un tanto aburrida de la que se sale para volver al centro tras los primeros 10 Km; por entonces, mis cálculos me decían que el paso por la media iba a ser por debajo del objetivo previsto (1h35') y como Rubén no mostraba signos de fatiga, continué manteniendo el paso. Alrededor del kilómetro 15 el paso era demasiado rápido y aminoré un poco para ajustarlo, pero poco después, en el 16,5 Rubén me pidió ir más rápido, así que preferí que se fuera solo y seguir a lo mio pues me restaba una media y mi función de liebre estaba ya hecha. Rubén se fue alejando poco a poco hasta desparecer tras un giro y ya no lo volví a ver, aunque mi paso por la media en 1h34'32'' corroboró que el primer objetivo  se había cumplido.
La temperatura ya se acercaba a los 20 grados y me quedaban 21 kilómetros por delante, así que tocaba concentrarse e intentar mantener el ritmo, aunque un poco más lento, alrededor de los 4'30''; tras la retirada de los corredores de la media, la carrera  quedó bastante desierta en el primer tramo de la segunda vuelta, en la que se vuelve a correr por las afueras de la ciudad y se llega a una zona de huertos. Había muy pocos atletas corriendo con mucho espacio entre ellos, aunque me servía de referencia para mantener mi ritmo, ya que pasé el resto de la prueba adelantando corredores; además, parece que el público se había ido tras acabar la media y aquello se parecía más una tirada  en la ribera del Henares que una competición. No me gustó nada esa parte de la carrera, pero mi ritmo seguía siendo bastante homogéneo, aunque el cansancio era mayor, el calor también y aún faltaban 10 Km para meta.
Afortunadamente, el recorrido vuelve a entrar a la ciudad, donde la presencia de público también había caído drásticamente, aunque en mi caso tanto Marisa como el resto de la familia (incluido Rubén tras la ducha) estaban al pie del cañón animando en los puentes sobre el Segura; pero mis sensaciones no eran buenas, el segundo gel no me había sentado bien y mis fuerzas eran escasas, tanto que me resultaba imposible cambiar de ritmo como en otras ocasiones, así que estaba claro que me iba a tocar sufrir en la última parte de la carrera.
Mantuve el tipo como pude hasta los kilómetros finales, en los que mi ritmo se empezó a ir por encima de los 4'30'' cada vez más, pero lo peor no era perder segundos, sino la sensación de no poder más que me sugirió que me parara en varias ocasiones, así que tuve que apretar los dientes, aguantar el tirón, sufrir y seguir hacia meta en busca de una marca que sabía iba a ser bastante buena.
El último kilómetro se me hizo muy duro, pero conseguí llegar al desvío hacia la catedral, oler el final y acelerar un poco el ritmo para cruzar la línea de meta en 3h11'17'', una buena marca para celebrar mi cuadragésimo maratón y la primera media de Rubén.
He sumado un maratón más, otra bonita experiencia en compañía de mi familia y de tres grandes corredores como son Pili, Jaime y Rubén, además del grupo de "A To Trapo"; toca seguir buscando objetivos, entrenando y disfrutando de este bonito deporte pues quedan muchos kilómetros por recorrer y muchas líneas de meta por cruzar.



viernes, 7 de febrero de 2020

Maratón de Murcia (2) - La Organización

La de Murcia es una prueba relativamente nueva y es evidente que se están esforzando para mejorar, pero les queda un duro trabajo por delante porque con una participación baja es más sencillo gestionar ciertos aspectos, pero también los fallos son más evidentes cuando se cometen.
Vamos a lo concreto y empecemos por la web, bastante trabajada, en dos idiomas,  bien estructurada, atractiva y fácil de utilizar, en definitiva, lo que todos los corredores demandamos actualmente; la inscripción es sencilla y la información suministrada es bastante útil. Además, la información que recibe el corredor en el mail antes de la prueba es suficiente, no se exceden con los mensajes publicitarios y eso se agradece.
Pero pasemos a lo mollar, el fin de semana, cuyo punto neurálgico es la feria, ubicada en un complejo deportivo con piscina con espacio bastante bonito y suficiente para lo que se expone; yo acudí el sábado por la mañana a la hora en la que se disputaban carreras para niños, una buena iniciativa que ayuda a fomentar este deporte y a dar mayor visibilidad de su maratón a los propios murcianos. Por lo demás, en la feria se recoge el dorsal con comodidad, hay un stand con merchandising de la prueba, otro del patrocinador principal (EDP) y el resto son unos pocos stands con productos deportivos, alimenticios y algún que otro producto local. En general, la feria está bien teniendo en cuenta la participación, esperaba que fuera más pequeña, pero me sorprendió gratamente aunque no es comparable a la de competiciones más importantes, pero vale para el caso.
En este punto, me gustaría hablar de los voluntarios, en mi opinión, algunos son bastantes legos en la materia y eso se percibe ya con la entrega del dorsal que se realiza de una manera un poco desordenada y con la sensación de no tener muy claro la utilidad de la pulsera que entregan, de hecho a Jaime le entregaron una con número diferente al dorsal; la misma inexperiencia se percibe en los avituallamientos, pues en algunos no se ofrece la bebida, no informan de si te dan agua o isotónico y en la parte final algunos pasan, se sientan y dejan a los corredores que se alimenten por su cuenta.
Dicho esto, pasamos a la carrera que comienza en la plaza del Ayuntamiento, un espacio bonito pero no demasiado amplio, lo que puede generar problemas en caso de crecimiento de la prueba ya que actualmente resulta ya un poco incómodo; hay baños, pero no demasiados, supongo que por cuestión de espacio o quizás de presupuesto. No obstante, es fácil calentar por los alrededores si se necesita, pues el río está al lado.
La carrera se disputa en un circuito que comparten los atletas de media y maratón y en en parte los de 10Km, pero estos últimos salen 20 minutos más tarde, así que la salida se efectúa sin problemas; sin embargo, hay un tramo en el que se juntan las tres pruebas durante unos 3 Km y eso perturba bastante a los maratonianos porque tienen que adelantar a los atletas más lentos de la prueba corta y eso resulta molesto. En cuanto al recorrido, no es demasiado atractivo salvo su paso por el centro, pero como no conozco bien la ciudad no puedo sugerir alternativas, aunque si me atrevería a decir que el tramo de carretera entre huertas que acaba en un fondo de saco, es un claro candidato a ser eliminado.
La. señalización del recorrido es correcta, pero volvemos al tema de los voluntarios y es que durante la segunda vuelta se relajan en exceso de manera que llegas a un cruce y no tienes claro si girar a derecha o izquierda hasta que no estás prácticamente en el cruce y en otras ocasiones no tienes claro si girar antes o después porque nadie lo indica; tampoco es demasiada atinada la ubicación de la animación de la organización, pues hay un punto donde se solapan y sin embargo hay muchos tramos donde no hay nada, sobre todo en los kilómetros finales donde es más necesario para los corredores.
También es necesario hablar d elos avituallamientos, que se disponen sólo a un lado de la calle, en mesas grandes, pero desorganizadas; de momento, el primer avituallamiento que me dieron fue de isotónico, lo cual no es correcto, pero además, no están ubicados en los kilómetros correctos, se ofrece bebida o no según que caso y además es imposible saber donde está el agua y donde está el isotónico porque ni está señalado ni te lo dicen los voluntarios salvo en un par de casos; claramente, es un aspecto que puede mejorar mucho.
Y llegamos a meta, ubicada en un entorno excepcional, la Plaza de la catedral y posteriormente te dirigen a una zona de descanso bastante correcta en la que tras colgarte la medalla,  te ofrecen agua, cerveza, alimento sólido y masajes si lo necesitas; en este caso, creo que es bastante adecuado.
No me habían hablado bien de esta carrera a nivel organizativo, pero tras disputarla mi opinión ha cambiado, no es tan malo como me habían dicho, pero tiene que mejorar m´s de lo que lo ha hecho esta edición, con el objetivo de tratar bien al corredor y lograr que la participación suba, pues creo que tiene posibilidades.