sábado, 7 de marzo de 2026

Maratón de Delhi (1) - El ambiente

El maratón de Delhi es relativamente  joven, este año se ha llegado a la decimoprimera edición de una prueba que se celebra en una ciudad de más de 34 millones de habitantes, pero que discurre por una zona cercana al centro en un recorrido de dos vueltas; teniendo en cuenta la participación, parece que se está convirtiendo en una cita realmente popular entre los atletas indios, pero el horario y el circuito, no son los más apropiados para generar un efecto de llamada al público de la ciudad, es más, creo que la mayoría de los habitantes de Delhi no conocen este evento y lo que es más significativo, ni siquiera les importa.

Como he señalado anteriormente, la participación es bastante elevada, si sumamos los inscritos en las cuatro pruebas (5k;10K, Media y Maratón) y eso siempre es positivo para generar un buen ambiente, como el que se respiraba en la feria del corredor, situada en el estadio Nehru, centro de neurálgico de todo el fin de semana atlético. De hecho, no esperaba una feria tan grande ni tan concurrida, aunque en su mayoría eran participantes, pues la afición deportiva del país se centra fundamentalmente en el cricket y un poco en el hockey hierba. Y aunque en la zona colindante a la Puerta de La India pude ver carteles anunciadores de la prueba, en las zonas turísticas no se apreciaba nada que diera pistas al respecto, como los corredores con sus  bolsas que se ven en otros eventos.

No me produjo ninguna sorpresa la falta de ambiente en los días previos, pero si me resulto grato comprobar lo animada que estaba la zona de salida a las 3 de la mañana del día de autos, lleno de atletas calentando o haciendo ejercicios dirigidos por los animadores que se ubicaban en un gran escenario; es evidente que una carrera atlética se realiza para los corredores y en este caso, los corredores disfrutan de un gran ambiente antes de comenzar su correspondiente prueba.

La salida es también muy animada, pero enseguida se empieza a recorrer las calles vacías, pues no son horas para salir a jalear a los esforzados corredores, bueno, no son horas para casi nadie, salvo para mis seguidores, de los que hablaré un poco más tarde. Y es que me gustaría señalar que las calles vacías cuentan con  puntos de animación establecidos por la organización y esa animación "oficial" sirve y mucho a los corredores en los primeros compase de la carrera, cuando es noche cerrada.

Pero vamos con mi afición, otra vez con matrícula de honor, no sólo por animarme a mi, sino por animar a todos los corredores de la carrera y ganarse el cariño de muchos de ellos que se pararon a saludarles y a darles las gracias; al parecer, fueron entrevistados por dos cadenas televisivas locales y no sería de extrañar que algún día sus actuaciones tuvieran la repercusión mediática que merecen, porque además de ser mis fieles seguidores y amigos, son también el alma de todos los maratones a los que acuden y eso lo agradecen todos los participantes.

No se puede decir que Delhi sea un maratón sin ambiente, lo hay porque la organización se esfuerza en poner voluntarios que ejerzan esa función, pero creo que deberían intentar implicar más a los habitantes de la ciudad, la calidez de los espectadores no es comparable con la animación oficial y si no, que se lo pregunten a los que dieron las gracias a los míos.

miércoles, 18 de febrero de 2026

Correr en India

Jawaharlal Nehru fue una figura clave en la independencia de su país del imperio británico; fue la mano derecha de Mahatma Ghandi en la la campaña de desobediencia civil que inició un proceso culminado con la independencia de la su país en 1947, cuando se convirtió en la primera persona  que ocupaba el cargo de primer ministro de India. Además Nehru fue padre de Indira Ghandi, la primera mujer que ostentó el cargo de primer ministro de su país, siguiendo los pasos paternales. Todos estos hechos han dado pie a que Nehru sea reconocido como una de las personalidades más importantes del país y por ello su nombre ha sido utilizado frecuentemente para "poner título" a edificios públicos o grandes estadios, como el Jawaharlal Nehru Stadium de Delhi, donde comienza y finaliza la decimoprimera edición del Maratón de Delhi.Vuelvo a enfrentarme a un reto importante, no sólo por la distancia, sino por las condiciones que me esperan, algo que ya he experimentado anteriormente en pruebas como Longbien o Miami, pero a pesar de ello, tengo bastante respeto por saber lo que me voy a encontrar en las calles de Delhi. 

Afortunadamente, he completado una preparación  decente, de menos a más, con la continuidad necesaria para afrontar este reto con garantías, pero las condiciones climáticas de India son muy diferentes a las de España, aunque después de entrenar tantos días con viento y lluvia, parece que el cuerpo se puede adaptar a todo.
Pero como siempre digo, lo importante no es correr deprisa, sino disfrutar y estoy seguro de poder hacerlo, sobre todo porque volveré a contar con los ánimos de mi impresionante afición; Carlos, Myriam, Magüy, Jorge, Ana, Camilo y la debutante Flor, darán el toque español a la prueba las órdenes, como siempre der Marisa, que encontrará el lugar adecuado para hacerme ver que yo no soy un corredor de fondo solitario, sino todo lo contrario.

En fin, otro maratón en Asia, otra vez con un horario "indecente" y otro reto que hay que superar con el objetivo principal de disfrutar de la distancia de Filípedes, aunque sea muy lejos de casa. En Delhi no sólo me esperan 42 kilómetros, también una ciudad llena de contrastes y una civilización muy diferente a las demás. 

Este bonito estadio fue sede de los Juegos Asiáticos en 1982 y normalmente alberga eventos deportivos como fútbol o atletismo, pero también conciertos y otro tipo de celebraciones; este complejo deportivo es el centro neurálgico del maratón, pues aparte de que allí comienza y  termina la prueba, también se ubica la feria del corredor en los días previos. El maratón es relativamente reciente, da la impresión de ser una prueba muy popular y participativa en un país con escasa tradición atlética, aunque este deporte está dando pasos importantes como fue la consecución de la medalla de oro olímpica en Tokio 2021 a cargo de Neeraj Chopra en lanzamiento de jabalina. 

India superó a China en 2023 como el país más poblado del mundo; solamente Delhi alberga 34 millones de habitantes repartidos en una gran extensión de terreno, pero la prueba se disputa en la parte central de la ciudad y a dos vueltas, visionando los monumentos más importantes. No sé que me espera exactamente en una ciudad que definen como sucia, caótica y con una polución enorme, aunque la intempestiva hora de inicio (4 de la mañana) puede que mitigue en parte  dichos problemas, incluyendo la temperatura, que parece que rondará los 18 grados con humedad al inicio de la prueba.






martes, 9 de diciembre de 2025

Maratón de Florencia (3) - La carrera

Dormir en un hotel en el que no sirven desayunos te obliga a comprar y preparar algo la noche anterior, pero aunque parezca una desventaja, tiene su parte positiva y es que no tienes que salir de la habitación y después de comer, te puede volver a tumbar otro rato, hasta que llega la hora indicada para levantarse y prepararse; afortunadamente, la posibilidad de lluvia que se había pronosticado durante la semana no se cumplió, pero la mañana era muy fría, por debajo de los ceros grados, con viento ligero y más sol que nubes, unas condiciones aceptables, al menos, para mi.

Marisa y yo salimos muy abrigados del hotel para caminar unos quince minutos antes de llegar al centro, donde todo estaba preparado para dar comienzo al espectáculo; los participantes, abrigados hasta las orejas, calentaban por las calles anexas en un ambiente frío meteorológicamente hablando, pero lleno de tensión deportiva. Calenté un poco y me dirigí a mi cajón con unos quince minutos  de antelación, colocándome en un lugar intermedio pues no quería salir demasiado deprisa. Estaba tranquilo porque había entrenado bien, pero no las tenía todas conmigo.

Comencé tranquilo, ritmo cómodo por encima de los 5 min/km, aunque enseguida el ritmo fue mejorando, pero con sensaciones raras, no iba cómodo, me costaba respirar y con el paso de los kilómetros no mejoraba el panorama; sabía que mi afición me esperaba en el km 5, así que seguí corriendo hasta verlos por primera vez y unos minutos después decidí parar, era lo más prudente, recuperar un poco y seguir. La parada duró menos de un minuto, pero en mi cabeza empezaba a rondar lo pasado en Santiago, aún más cuando al cabo de otro kilómetro volvía a parar porque las pulsaciones se disparaban por las dificultades respiratorias. Otros 45'' se esfumaban, pero después del parón, las sensaciones mejoraron notablemente y empecé a animarme de nuevo, volviendo a rodar en torno a los 5 min/km. El paso por el Parco de Cascine era agradable, el firme era bueno, pero mis piernas seguían estando agarrotadas, quizás a causa del frío o quizás porque no llevaba bien la respiración, de hecho tuve que hacer una tercera parada antes del km 10.

Se me habían ido tres minutos y pico en paradas, me dolían las piernas y el isquio de la pierna derecha me empezaba a molestar, no me gustaba el panorama y empecé a pensar en retirarme, tan pronto... pero cambié de opinión, no iba a tirar la toalla sin pelear, así que decidí seguir hasta que aguantara el isquio y lo curioso es que aguantó. No había superado la crisis, pero empezaba a ir mejor a medida que me acercaba al centro de la ciudad, tenía problemas, pero llevaba un ritmo razonable, sin contar las paradas, obviamente. Pasado el Km 15 ya noté las piernas totalmente recuperadas, listas para lo que quedaba, sin más parones, me di cuenta que iba a cruzar la línea de meta de meta del Duomo si o si, salvo catástrofe, pero cuando crucé el Ponte Vecchio y recibí los ánimos de todo ese público anónimo, me vine arriba, ya no se trataba de acabar, se trataba de correr bien y más aún cuando vi a mi afición a final del puente animando sin parar; no era el momento para quejarse, había que dejarse la piel.

Poco después pasé la media en torno  1h48'30'', lento, pero con ganas de recortar tiempo y así lo hice durante la segunda mitad de la carrera, en la que mi ritmo no volvió a superar los 5 min/km. Los míos me dieron otro baño de ánimos en la Santa Croce, sabía que no volvería a verlos hasta el final, quedaba la parte menos espectacular hasta el estadio, pero mi ritmo iba bien, los geles hacía su función y mi ánimo mejoraba en cada kilómetro. Ahora era yo quién adelantaba corredores constantemente, incluso pude ver el globo de las 3:30 que no estaba tan lejos; no tenía piernas para alcanzarlos, pero si para  incrementar progresivamente mi ritmo hasta el final.

De vuelta al centro, el público llena las calles y me llevan en volandas, mi afición está ahí, siempre están ahí y sus ánimos me hacen correr con más alegría, con más ganas, a lo que sumo los ánimos de los grupos de aficionados españoles que me veían pasar. Seguía adelantando atletas, mis piernas estaban muy cansadas, pero ya no podía bajar el ritmo y al pasar el km 37 volví a acelerar para acabar a tope y lo hice. Los últimos kilómetros de la prueba fueron mis mejores kilómetros, sobre todo del 40 al 42 que rodé a 4'45 aproximadamente. Llegué a meta feliz, había superado todos los problemas, había evitado la retirada y había vuelto a hacer una marca muy digna, 3h33'27'', un tiempo que tiene mucho mérito después de haber hecho tres paradas y teniendo en cuenta que la segunda parte de la carrera fue casi 5 minutos más rápida que la primera.

He terminado 55 maratones, espero acabar muchos más, pero lo importante de éste, es que he vuelto a recuperar esas sensaciones que tanto había echado de menos; en Florencia he disfrutado de un maratón bien organizado, con buen ambiente y buen perfil, pero sobre todo he disfrutado corriendo los 42,195 kilómetros que tanto me apasionan. Ahora toca seguir entrenando, seguir esforzándose y seguir disfrutando de todo esto, a un ritmo mejor o peor, pero disfrutando. Eso si, la próxima cita, será más complicada.

domingo, 7 de diciembre de 2025

Maratón de Florencia (2) - La organización

Organizar un maratón como el de Florencia no es una tarea precisamente fácil, mover a 20000 maratonianos en una ciudad monumental, procurando pasar por los lugares mayor interés, con salida y llegada en el centro neurálgico de la ciudad, tiene un gran mérito.

Eso si, el día que te inscribes por la página de inscripciones más popular de Italia te llevas un "cabreo" cuando descubres que entre la Runcard obligatoria en Italia y el precio de la inscripción, la broma se te va por encima de los 100 euros y aunque sé que esto de correr maratones es cada día más caro, no acabo de comprender la utilidad de la famosa tarjeta para los que no corremos habitualmente en el país transalpino; en resumen, te sacan los cuartos y además sin un razonamiento coherente. Otro aspecto que me gustaría comentar sobre la inscripción es la necesidad de un certificado médico, que no deja de ser un "paripé" que cubre las espaldas a la organización, aunque considero que una descarga de responsabilidad es suficiente, como pasa en otras pruebas. En cuanto a la información suministrada, te mandan los correos necesarios para que no haya problemas de última hora y el perfil de Instagram  dan información muy útil durante los últimos días y también publican vídeos motivadores. Es evidente que Instagram cada vez es más relevante en este tipo de eventos.

El primer contacto no virtual con la carrera llega en la feria del corredor, una pequeña decepción porque las colas para recoger el dorsal eran interminables y me tocó esperar más de media hora recoger mi kit; es cierto que los sábados por la mañana suelen tener una mayor afluencia de público, pero no me parece correcto que no se segregue la recogida del dorsal maratoniano de la carrera de 10 Km y además, tampoco es normal que hay tan pocos puestos para repartir los dorsales; además, la información a la entrada de la feria es mala y no te enteras de que la fila es solo para recoger el dorsal hasta llegar a la puerta principal, por lo que la fila se engrosa con el público que sólo acude a ver la feria.

La feria es céntrica, no es demasiado grande, tiene muchos expositores locales, pero pocas marcas deportivas de renombre, además de anunciarse bastantes maratones locales y europeos; pero afortunadamente tiene una zona de merchandising donde se pueden comprar camisetas, gorras y demás productos. Es una feria correcta, pero le vendría bien ampliar un poco el espacio.

La zona de salida está perfectamente organizada la mañana de la carrera, se accede a cada cajón por calles diferentes y se controla que lleves el dorsal adecuado a tu zona de salida; aunque la salida está en pleno centro, se puede calentar bien en las calles aledañas al Duomo, no hay aglomeraciones, ni atascos para entrar en el cajón. Tampoco hay aglomeración en la recta de salida, se puede estar bien sin necesidad de que den un empujón. Por eso, la salida es cómoda, se puede correr bien desde el principio, a tu ritmo, sin parones y sin agobios.

El recorrido es bastante plano, rápido hasta cierto punto, porque las calles empedradas del centro no son la mejor superficie para correr, aún así, la primera parte por el parque es rápida y tras completar ese recorrido por el parque y entrar en la ciudad, el público y el entorno dan alas a los corredores; especialmente espectacular es el paso por el Ponte Vecchio o la Santa Croce, aunque los últimos kilómetros pasando por el Duomo varias veces, son especialmente emotivos, aunque con un notable exceso de giros. Entre medias, unos kilómetros hacia el estadio Artemio Franchi, al que se da una vuelta antes de volver a las calles de la ciudad; en resumen, un buen circuito tanto para correr como para admirar la ciudad.

La señalización del recorrido es excelente, con muchos voluntarios señalando los puntos críticos y hasta  los baches; el avituallamiento se ofrece a ambos lados de la calle, aunque, en mi opinión, las mesas son cortas  y a veces tuve que coger uno de los últimos vasos. Es un avituallamiento correcto, agua, sales, frutas y yo no vi geles, pero puede que hubiera. Tampoco había demasiados voluntarios ofreciendo vasos y cogerlos de la mesa ralentiza un poco la marcha.

La llegada al Duomo es espectacular, los últimos metros por la alfombra azul son realmente emotivos y una vez cruzas la línea de meta, está bien organizada, te dan la medalla, agua, bebida isotónica y fruta, un poco escaso, pero suficiente; la recogida de la ropa de los camiones (que no utilicé) también parecía ágil y bien organizada.

El maratón de Florencia es un buen maratón y su organización está a la altura, algo que usual en Italia, donde he corrido tres veces y en todas ellas he salido con un buen sabor de boca.