domingo, 8 de marzo de 2026

Maratón de Delhi (2) - La organización

 Habría que empezar diciendo que organizar un maratón de una ciudad de 34 millones de habitantes, cuyo caos circulatorio es permanente y con una contaminación acusada, es un auténtico logro y es que, afortunadamente, la afición a las carreras populares sigue aumentando en países como India, donde, después de visitar varias ciudades, pude comprobar que es muy complicado salir a correr por la calle y aún más encontrar instalaciones deportivas decentes; en otras palabras, hay que tener mucha afición para entrenar un maratón en la India y afortunadamente la buena participación indica que hay mucha gente dispuesta a practicar este deporte y eso será un acicate para mejorar instalaciones y crear espacios para correr.

Pero vamos a centrarnos en la organización de este evento, esta vez no podré empezar por el proceso de inscripción, porque, literalmente, no pude inscribirme a través de su página web ¿Y eso por qué? pues parece que la razón es que la página de inscripciones deportivas utilizada está bloqueada para España, para Europa y seguramente para el resto del mundo fuera de India. así que después de varios intentos infructuosos vía VPN, tuve la fortuna de mi lado, pues una compañera de trabajo tiene una amiga india cuya prima hizo la inscripción desde Bombay, así que no sé si el proceso es fácil o difícil, pero deberían arbitrar un método más efectivo para que los participantes internacionales puedan inscribirse sin problema.

Superada esta incidencia, hay que decir que el resto va mucho mejor, empezando por el canal de instagram, que proporciona mucha información durante los meses previos a la prueba y sobre todo los días previos en los que se pueden resolver todas las dudas; también funcionan con efectividad los mails informativos que se envían las semanas previas y que servirán para tener todo claro para la recogida del dorsal y la competición posterior.

La feria me sorprendió, no me esperaba que fuera tan grande, con muchos puestos para recoger el dorsal sin problemas y bastantes expositores, aunque no hay merchandising oficial y es una pena porque la camiseta que regalan por la inscripción es de marca Asics, muy bonita, que podría ser vendida perfectamente. Los expositores son fundamnetalmente de material deportivo, algunas carreras y productos saludables, lo habitual en estos casos.

Vamos con el día de la prueba, que empieza muy temprano, pero todo está preparado a la perfección; solamente los corredores pueden acceder a una zona acotada en las afueras del estadio, creo que es una buena decisión porque en esa zona se puede calentar tranquilamente, no hay agobios, hay puestos habilitados que ofrecen bebidas y se puede ir  al baño sin colas, pues hay infinidad de retretes portátiles. También hay un gran escenario con unos animadores haciendo ejercicios que replican los atletas, en definitva un ambientazo que, al menos, te permite estar más espabilado a esa hora tan temprana.

Enseguida convocan para la salida, amplía, bien iluminada y sin apreturas para empezar a correr por un circuito que está suficientemente iluminado, pero con partes en las que escasea la luz; no hay apenas gente por la calle, pero las organización habilita puntos de animación que compesan la falta de público. Los avituallamientos son mesas pequeñas, a ambos lados, pero siempre hay voluntarios ofreciendo botellines de agua perfectamente cerrados y lo más importante, se ubican cada dos kilómetros o a veces cada kilómetro, pues la organización es consciente de la humedad ambiente; además de agua y bebida isotónica, hay avituallamiento sólido, fundamentalmente plátanos. 

El recorrido discurre por calles anchas o avenidas, están muy bien señalizados tanto los kilómetros, como los giros; eso si, hay varias partes en los que los perros sueltos molestan un poco y otra parte en los que los protagtonistas son los monos, espectadores excepcionales de la carrera.

La llegada es bonita, aunque la recta es corta y tras cruzarla se entra en la zona acotada donde te pùedes relajar sin agobios, beber,comer y hacerte una foto de promoción; también hay un desayuno post carrera, peor no me quedé porque me esperaban mis amigos.

Se puede decir que el maratón está bien organizado en general, se cuida del corredor y me parece que el nivel es bastante alto para una ciudad tan difícil de gestionar; no se mezclan los corredores de las diferentes carreras, no hay problema con los avituallamientos ni con la señalización. Obviamente, la organización no puede eliminar la polución, que es el gran problema de esta prueba.


 

sábado, 7 de marzo de 2026

Maratón de Delhi (1) - El ambiente

El maratón de Delhi es relativamente  joven, este año se ha llegado a la decimoprimera edición de una prueba que se celebra en una ciudad de más de 34 millones de habitantes, pero que discurre por una zona cercana al centro en un recorrido de dos vueltas; teniendo en cuenta la participación, parece que se está convirtiendo en una cita realmente popular entre los atletas indios, pero el horario y el circuito, no son los más apropiados para generar un efecto de llamada al público de la ciudad, es más, creo que la mayoría de los habitantes de Delhi no conocen este evento y lo que es más significativo, ni siquiera les importa.

Como he señalado anteriormente, la participación es bastante elevada, si sumamos los inscritos en las cuatro pruebas (5k;10K, Media y Maratón) y eso siempre es positivo para generar un buen ambiente, como el que se respiraba en la feria del corredor, situada en el estadio Nehru, centro de neurálgico de todo el fin de semana atlético. De hecho, no esperaba una feria tan grande ni tan concurrida, aunque en su mayoría eran participantes, pues la afición deportiva del país se centra fundamentalmente en el cricket y un poco en el hockey hierba. Y aunque en la zona colindante a la Puerta de La India pude ver carteles anunciadores de la prueba, en las zonas turísticas no se apreciaba nada que diera pistas al respecto, como los corredores con sus  bolsas que se ven en otros eventos.

No me produjo ninguna sorpresa la falta de ambiente en los días previos, pero si me resulto grato comprobar lo animada que estaba la zona de salida a las 3 de la mañana del día de autos, lleno de atletas calentando o haciendo ejercicios dirigidos por los animadores que se ubicaban en un gran escenario; es evidente que una carrera atlética se realiza para los corredores y en este caso, los corredores disfrutan de un gran ambiente antes de comenzar su correspondiente prueba.

La salida es también muy animada, pero enseguida se empieza a recorrer las calles vacías, pues no son horas para salir a jalear a los esforzados corredores, bueno, no son horas para casi nadie, salvo para mis seguidores, de los que hablaré un poco más tarde. Y es que me gustaría señalar que las calles vacías cuentan con  puntos de animación establecidos por la organización y esa animación "oficial" sirve y mucho a los corredores en los primeros compase de la carrera, cuando es noche cerrada.

Pero vamos con mi afición, otra vez con matrícula de honor, no sólo por animarme a mi, sino por animar a todos los corredores de la carrera y ganarse el cariño de muchos de ellos que se pararon a saludarles y a darles las gracias; al parecer, fueron entrevistados por dos cadenas televisivas locales y no sería de extrañar que algún día sus actuaciones tuvieran la repercusión mediática que merecen, porque además de ser mis fieles seguidores y amigos, son también el alma de todos los maratones a los que acuden y eso lo agradecen todos los participantes.

No se puede decir que Delhi sea un maratón sin ambiente, lo hay porque la organización se esfuerza en poner voluntarios que ejerzan esa función, pero creo que deberían intentar implicar más a los habitantes de la ciudad, la calidez de los espectadores no es comparable con la animación oficial y si no, que se lo pregunten a los que dieron las gracias a los míos.

miércoles, 18 de febrero de 2026

Correr en India

Jawaharlal Nehru fue una figura clave en la independencia de su país del imperio británico; fue la mano derecha de Mahatma Ghandi en la la campaña de desobediencia civil que inició un proceso culminado con la independencia de la su país en 1947, cuando se convirtió en la primera persona  que ocupaba el cargo de primer ministro de India. Además Nehru fue padre de Indira Ghandi, la primera mujer que ostentó el cargo de primer ministro de su país, siguiendo los pasos paternales. Todos estos hechos han dado pie a que Nehru sea reconocido como una de las personalidades más importantes del país y por ello su nombre ha sido utilizado frecuentemente para "poner título" a edificios públicos o grandes estadios, como el Jawaharlal Nehru Stadium de Delhi, donde comienza y finaliza la decimoprimera edición del Maratón de Delhi.Vuelvo a enfrentarme a un reto importante, no sólo por la distancia, sino por las condiciones que me esperan, algo que ya he experimentado anteriormente en pruebas como Longbien o Miami, pero a pesar de ello, tengo bastante respeto por saber lo que me voy a encontrar en las calles de Delhi. 

Afortunadamente, he completado una preparación  decente, de menos a más, con la continuidad necesaria para afrontar este reto con garantías, pero las condiciones climáticas de India son muy diferentes a las de España, aunque después de entrenar tantos días con viento y lluvia, parece que el cuerpo se puede adaptar a todo.
Pero como siempre digo, lo importante no es correr deprisa, sino disfrutar y estoy seguro de poder hacerlo, sobre todo porque volveré a contar con los ánimos de mi impresionante afición; Carlos, Myriam, Magüy, Jorge, Ana, Camilo y la debutante Flor, darán el toque español a la prueba las órdenes, como siempre der Marisa, que encontrará el lugar adecuado para hacerme ver que yo no soy un corredor de fondo solitario, sino todo lo contrario.

En fin, otro maratón en Asia, otra vez con un horario "indecente" y otro reto que hay que superar con el objetivo principal de disfrutar de la distancia de Filípedes, aunque sea muy lejos de casa. En Delhi no sólo me esperan 42 kilómetros, también una ciudad llena de contrastes y una civilización muy diferente a las demás. 

Este bonito estadio fue sede de los Juegos Asiáticos en 1982 y normalmente alberga eventos deportivos como fútbol o atletismo, pero también conciertos y otro tipo de celebraciones; este complejo deportivo es el centro neurálgico del maratón, pues aparte de que allí comienza y  termina la prueba, también se ubica la feria del corredor en los días previos. El maratón es relativamente reciente, da la impresión de ser una prueba muy popular y participativa en un país con escasa tradición atlética, aunque este deporte está dando pasos importantes como fue la consecución de la medalla de oro olímpica en Tokio 2021 a cargo de Neeraj Chopra en lanzamiento de jabalina. 

India superó a China en 2023 como el país más poblado del mundo; solamente Delhi alberga 34 millones de habitantes repartidos en una gran extensión de terreno, pero la prueba se disputa en la parte central de la ciudad y a dos vueltas, visionando los monumentos más importantes. No sé que me espera exactamente en una ciudad que definen como sucia, caótica y con una polución enorme, aunque la intempestiva hora de inicio (4 de la mañana) puede que mitigue en parte  dichos problemas, incluyendo la temperatura, que parece que rondará los 18 grados con humedad al inicio de la prueba.






martes, 9 de diciembre de 2025

Maratón de Florencia (3) - La carrera

Dormir en un hotel en el que no sirven desayunos te obliga a comprar y preparar algo la noche anterior, pero aunque parezca una desventaja, tiene su parte positiva y es que no tienes que salir de la habitación y después de comer, te puede volver a tumbar otro rato, hasta que llega la hora indicada para levantarse y prepararse; afortunadamente, la posibilidad de lluvia que se había pronosticado durante la semana no se cumplió, pero la mañana era muy fría, por debajo de los ceros grados, con viento ligero y más sol que nubes, unas condiciones aceptables, al menos, para mi.

Marisa y yo salimos muy abrigados del hotel para caminar unos quince minutos antes de llegar al centro, donde todo estaba preparado para dar comienzo al espectáculo; los participantes, abrigados hasta las orejas, calentaban por las calles anexas en un ambiente frío meteorológicamente hablando, pero lleno de tensión deportiva. Calenté un poco y me dirigí a mi cajón con unos quince minutos  de antelación, colocándome en un lugar intermedio pues no quería salir demasiado deprisa. Estaba tranquilo porque había entrenado bien, pero no las tenía todas conmigo.

Comencé tranquilo, ritmo cómodo por encima de los 5 min/km, aunque enseguida el ritmo fue mejorando, pero con sensaciones raras, no iba cómodo, me costaba respirar y con el paso de los kilómetros no mejoraba el panorama; sabía que mi afición me esperaba en el km 5, así que seguí corriendo hasta verlos por primera vez y unos minutos después decidí parar, era lo más prudente, recuperar un poco y seguir. La parada duró menos de un minuto, pero en mi cabeza empezaba a rondar lo pasado en Santiago, aún más cuando al cabo de otro kilómetro volvía a parar porque las pulsaciones se disparaban por las dificultades respiratorias. Otros 45'' se esfumaban, pero después del parón, las sensaciones mejoraron notablemente y empecé a animarme de nuevo, volviendo a rodar en torno a los 5 min/km. El paso por el Parco de Cascine era agradable, el firme era bueno, pero mis piernas seguían estando agarrotadas, quizás a causa del frío o quizás porque no llevaba bien la respiración, de hecho tuve que hacer una tercera parada antes del km 10.

Se me habían ido tres minutos y pico en paradas, me dolían las piernas y el isquio de la pierna derecha me empezaba a molestar, no me gustaba el panorama y empecé a pensar en retirarme, tan pronto... pero cambié de opinión, no iba a tirar la toalla sin pelear, así que decidí seguir hasta que aguantara el isquio y lo curioso es que aguantó. No había superado la crisis, pero empezaba a ir mejor a medida que me acercaba al centro de la ciudad, tenía problemas, pero llevaba un ritmo razonable, sin contar las paradas, obviamente. Pasado el Km 15 ya noté las piernas totalmente recuperadas, listas para lo que quedaba, sin más parones, me di cuenta que iba a cruzar la línea de meta de meta del Duomo si o si, salvo catástrofe, pero cuando crucé el Ponte Vecchio y recibí los ánimos de todo ese público anónimo, me vine arriba, ya no se trataba de acabar, se trataba de correr bien y más aún cuando vi a mi afición a final del puente animando sin parar; no era el momento para quejarse, había que dejarse la piel.

Poco después pasé la media en torno  1h48'30'', lento, pero con ganas de recortar tiempo y así lo hice durante la segunda mitad de la carrera, en la que mi ritmo no volvió a superar los 5 min/km. Los míos me dieron otro baño de ánimos en la Santa Croce, sabía que no volvería a verlos hasta el final, quedaba la parte menos espectacular hasta el estadio, pero mi ritmo iba bien, los geles hacía su función y mi ánimo mejoraba en cada kilómetro. Ahora era yo quién adelantaba corredores constantemente, incluso pude ver el globo de las 3:30 que no estaba tan lejos; no tenía piernas para alcanzarlos, pero si para  incrementar progresivamente mi ritmo hasta el final.

De vuelta al centro, el público llena las calles y me llevan en volandas, mi afición está ahí, siempre están ahí y sus ánimos me hacen correr con más alegría, con más ganas, a lo que sumo los ánimos de los grupos de aficionados españoles que me veían pasar. Seguía adelantando atletas, mis piernas estaban muy cansadas, pero ya no podía bajar el ritmo y al pasar el km 37 volví a acelerar para acabar a tope y lo hice. Los últimos kilómetros de la prueba fueron mis mejores kilómetros, sobre todo del 40 al 42 que rodé a 4'45 aproximadamente. Llegué a meta feliz, había superado todos los problemas, había evitado la retirada y había vuelto a hacer una marca muy digna, 3h33'27'', un tiempo que tiene mucho mérito después de haber hecho tres paradas y teniendo en cuenta que la segunda parte de la carrera fue casi 5 minutos más rápida que la primera.

He terminado 55 maratones, espero acabar muchos más, pero lo importante de éste, es que he vuelto a recuperar esas sensaciones que tanto había echado de menos; en Florencia he disfrutado de un maratón bien organizado, con buen ambiente y buen perfil, pero sobre todo he disfrutado corriendo los 42,195 kilómetros que tanto me apasionan. Ahora toca seguir entrenando, seguir esforzándose y seguir disfrutando de todo esto, a un ritmo mejor o peor, pero disfrutando. Eso si, la próxima cita, será más complicada.