viernes, 30 de septiembre de 2011

Un nuevo récord del mundo

Patrick Makau, un keniano de 26 años, logró el pasado domingo en Berlín rebajar la mejor marca mundial de maratón que poseía Gebreselassie desde el año 2008. El nuevo recordman mundial batió a Gebre en su carrera predilecta, pues ambos disputaron la prueba en una carrera que se planteó como una lucha entre el veterano etíope de 38 años y la joven promesa, vencedor en Berlín el año pasado.
La marca de Makau no deja de ser una sorpresa, pues aunque tiene muy buenas marcas en media maratón, no ha conseguido ninguna victoria importante en la pista, pues forma parte del ejército de atletas africanos especializados en pruebas en ruta. Obviamente, su trayectoria es mucho más pobre que la de el gran Haile, pero creo que a partir de ahora va a ser difícil que veamos como atletas que han pasado toda su carrera evolucionando desde el medio fondo al maratón, triunfando en los grandes maratones.
Si echamos la vista atrás, aparte de Gebre, la historia está llena de atletas que triunfaron en pruebas más cortas y con la edad se pasaron al maratón; no hay que irse muy lejos para encontrar un ejemplo, pues Martín Fiz y Abel Antón, los maratonianos más laureados de España, empezaron haciendo 1.500 metros, para acabar siendo campeones del mundo de maratón. Esa tradición, nos ha llevado a muchos a pensar que el nuevo rey de la prueba de Filípedes podría ser el gran Kenenisa Bekele, gran dominador del 5.000 y el 10.000 en los últimos años, pero sus lesiones y el cambio de tendencia que se está produciendo en el atletismo me hace dudar sobre esa posibilidad.
Un cambio de tendencia que pudo comenzar con la irrupción del malogrado Samuel Wanjiru, un keniano de 22 años que se llevó de calle el oro olímpico en Pekín, cuando ya poseía el record mundial de medio maratón, pero al que nunca había interesado la pista. Parece que los africanos han roto la creencia que un los mejores maratonianos evolucionan desde las distancias cortas y maduran a cierta edad. Ahora, una legión de jóvenes corredores, recorren cada año el mundo para conseguir victorias y grandes marcas en los grandes maratones dotados de suculentos premios económicos. 
Sea como sea el futuro y centrándonos en la marca de Makau, parece que una vez superada ampliamente la barrera de las 2h 04', los expertos se centran en discutir acerca de la posibilidad de correr los 42,195 kilómetros en menos de dos horas. Es posible que pase mucho tiempo hasta que podamos ver ese récord y lo más normal es que en los próximos años se mejoren marcas con cierta facilidad. Pero si hay algo que me parece aún más probable, es que los atletas africanos van a ser los absolutos dominadores de esas carreras y de esas marcas y seguramente serán especialistas en carreras de ruta. En todo caso, mis felicitaciones y admiración para Patrick Makau.

lunes, 26 de septiembre de 2011

The road to New York- Semana 8

Si me había entrado dudas después de la disputa de la media de Valladolid, la semana que acabo de terminar me las ha disipado por completo. Tres rodajes buenos, pesas, 10 buenas series de 1.000 y una espléndida tirada larga de 26 Km a una media de 4'40'' que ha puesto la guinda a la bautizada por Depa como fase genérica de preparación.
Reconozco que estaba algo preocupado después de Valladolid y aún más cuando Depa me dijo que tenía que hacer la tirada larga a unos 4'50'' y acabar a ritmo de maratón o por debajo; no confiaba mucho en poder mantener ese ritmo y menos este sábado, después de haber salido a cenar por Granada, donde pasé el finde. Sin embargo, cuando salí a correr por el magnífico camino que lleva de Granada a Puente Genil, me di cuenta que mis piernas estaban frescas y que las podía exigir a mi antojo. Acabé a ritmo de maratón y convencido de que mis posibilidades pueden estar por encima de maratones precedentes. Pero hay que ser cautos, queda mucho y muy duro, aunque la dureza se puede llevar mucho mejor cuando se tiene confianza en uno mismo.
Aparte de mis entrenamientos, ya puedo contaros el dorsal que luciré en New York, el 6138. El día de la carrera, podréis seguir mis evoluciones en directo si os descargáis una aplicación para iphone o android que estará disponible a partir del 28 de octubre en la página del maratón. Espero que este dorsal me de suerte y que pueda recibir vuestros ánimos a distancia.
Y hablando de atletismo en general, tengo que comentar el fabuloso record del mundo que el keniata Makau ha conseguido en Berlín, destronando a Gebreselassie. De esto hablaré en otro post. 
Empieza la fase específica de preparación, vuelven los dos días de series semanales, dos días de pesas, un rodaje de recuperación y una tirada larga de 28 Km. Ya os contaré.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Media Maratón Ciudad de Valladolid

Mi tercera participación en la media de Valladolid ha vuelto a ser tan positiva como en las actuaciones precedentes. Correr en casa siempre me motiva, pero si a eso le unimos el magnífico circuito de esta carrera y el apoyo de mis amigos y familiares durante el recorrido, el resultado siempre es bueno, independientemente del tiempo realizado. Pero en este caso mi marca (1h 29' 10''), es la tercera mejor que he hecho en una media, a tan sólo 35 segundos de mi mejor tiempo, lo que unido al análisis de como llegué a la carrera, lo convierten en especialmente esperanzador de cara a un futuro.
Se puede decir que estoy contento con el resultado de esta competición, aunque podría haber sido mejor, obviamente. Digo esto porque Depa me había dejado claro que Valladolid no era un objetivo e incluso me programó 70 minutos de rodaje el sábado, poco habitual antes de una carrera, pero me estoy preparando para un maratón y eso es lo que importa.
Llegué temprano a la Plaza de Zorrilla, donde la temperatura era ideal, aunque soplaba un ligero viento. Me acompañaba Andrés, que esta culminando su preparación para correr en Amsterdam en poco menos de un mes. Además, había quedado con algún forero y tuve la oportunidad de conocer personalmente a cuatro de ellos: Toppez, Moncho, Alespinar y Vredaman, excelentes atletas, pero sobre todo buenos amigos que me ayudan día a día con sus consejos y comentarios. Y como la mañana estaba de encuentros, me topé con Depa en el calentamiento, que tan dicharachero como siempre me dio ánimos y me aconsejó que intentará acoplarme a grupos y que no expusiera mucho contra el viento, pues en algunos tramos podía molestar bastante. Sabio consejo, como os explicaré ahora.
Me coloqué bien en la salida, de manera que pude empezar sin agobios ni adelantamientos, a un ritmo cómodo, sin forzar que me llevó a pasar el primer kilómetro en 4'10'', lo planificado. Quizás por el entrenamiento del día anterior, mis piernas no iban todo lo bien que debían desde un principio, así que decidí meterme en un grupo que iba a buen ritmo para ir protegido del viento y con el ritmo marcado. 
Pasaban los kilómetros y aunque tuve que hacer la "goma" alguna vez, fui encontrándome mejor de manera que en el kilometro 11 me fui del grupo junto con un atleta alto al que me pegué para seguir evitando los efectos del viento. 
No tardé en dejar a ese atleta y empecé a pasar a corredores con facilidad y mis piernas seguían mejorando con el paso de los kilómetros, de manera que cuando pasé por segunda vez por Colón, es decir, a falta de una vuelta, ya tenía claro que debía intentar acercarme a mi marca, pues mi paso por el 10.000 por encima de los 42' me animaba a intentar esta meta, pues bajar de la hora y veintiocho ya resultaba casi imposible. Así que seguí progresando hasta que me uní a otro grupo en el km 16. 
Estaba bien, pero el ritmo ya era demasiado elevado como para superarlos, así que decidí quedarme con ellos hasta que, a falta de 3 Km, el grupo se rompió y cada uno hizo la guerra por su cuenta. Por entonces, ya sabía que batir mi marca iba a ser muy difícil, pero eso no me desanimó y mantuve bien el ritmo hasta llegar a meta, donde mi familia y amigos estaban animando, por lo que mi llegada fue de lo más emotiva.

Creo que he hecho una buena carrera en Valladolid, a pesar de no haber superado mi marca; no creo que sea importante, pues aún queda mucho para New York, pero batir marcas siempre anima, aunque tampoco hay que dejar de lado que estar en un pico de forma a día de hoy podría suponer llegar pasado de forma a mi objetivo principal. Quedan siete semanas, mucho tiempo para ponerse a punto, mucho tiempo para seguir haciendo kilómetros y sufriendo. Pero no me quejo, nunca he pensado que correr un maratón fuera fácil y no creo que lo piense nunca.

jueves, 15 de septiembre de 2011

The road to New York- semana 6

Ya os dije que empezaba lo duro y al aperitivo de la semana pasada, le ha seguido otra semana dura, con dos días de pesas y rodaje ligero, un rodaje cómodo y para machacar, 12 series de 800, otro día de series de 4-3-2.000 metros y finalmente un rodaje de 26 Km a 4'53''.
Aunque suena fuerte al leerlo, en realidad no acabé muy machacado el domingo tras el rodaje y es que los meses previos han servido para algo. Han sido 90 Km, es decir, no son tantos teniendo en cuenta lo que falta, pero han sido 90 kilómetros muy rápidos, mis medias en series y en rodajes han aumentado considerablemente y espero que lo pueda asimilar bien.
La recta final de la preparación ha empezado bien, salvo que el clima sigue sin acompañar. El calor es aún más agobiante que a finales de agosto y eso me exige un sobreesfuerzo. Lo malo es que no se espera una bajada de las temperaturas por ahora, aunque parece que habrá  una pequeña tregua el día de la media de Pucela.
Quedan menos días, pero más duros y seguramente estos van a ser los días claves para conseguir la mejoría que necesito para hacer la marca que busco en New York.