jueves, 21 de octubre de 2010

Maratón de Amsterdam 2010 (1)- El ambiente

Amsterdam es una ciudad con un notable historial deportivo, en la que se celebró una Olimpiada en 1928 y posteriormente ha sido sede de muchos eventos deportivos. El maratón que se celebra en la capital holandesa cumplía 36 años en esta edición. No sólo es el más grande del país, sino que atrae a muchos corredores extranjeros por su recorrido plano. 
La ciudad es un centro turístico importante a nivel europeo y la presencia de runners llegados de todo el mundo no es, por tanto, perceptible a los que pasean por la ciudad, a no ser por las zapatillas o las prendas técnicas que visten algunos. Claro que también era fácil ver runners en los restaurantes italianos el sábado a la hora de la comida o la cena. En mi hotel había más ambiente, porque allí eramos muchos los que habíamos ido a correr. El día de la carrera creo que eramos unos 10 los que desayunamos a primera hora.
La feria del corredor se ubica justo al lado del Estadio Olímpico y por allí pululaban bastantes runners el día que fui a recoger el dorsal. Aún así, es una feria pequeña y no había demasiada gente, ni demasiados expositores.
El día de la carrera es otra cosa. La salida desde el estadio es lenta, pero bonita. Ya en la calle, hay mucha gente en los tramos iniciales, como es habitual. Luego la animación va decayendo a medida que se sale de la ciudad, hasta llegar al río Amstel, por donde no hay mucha gente ni puede haberla por la estrechez del trazado. La organización pone animadores en barcos que amenizan el paseo, pero es mucho mejor volver hacia la ciudad y empezar a ver cada vez más gente en las aceras hasta que llegas a la meta. 
Los últimos tramos están llenos de gente animosa, muchos extranjeros y sobre todo, muchos españoles que me animaron como nunca. La llegada al estadio es espectacular, con las gradas llenas que te hacen sentir más importante. 
En general es un maratón bonito, no tan espectacular como otros más masivos,como París, Berlín o Tokio, pero con un nivel alto si tenemos en cuenta  que sólo participan 10.000 runners. Pero Amsterdam es un buen maratón, una carrera en la que se disfruta de un recorrido plano, variado y bastante animado.

viernes, 15 de octubre de 2010

Chulipán, a conquistar el maratón del país del tulipán

Quedan pocas horas para que tome el vuelo que me llevará A Amsterdam. Tengo todo preparado y la moral alta, pero eso no evita que los nervios ya hayan empezado a visitarme. El trabajo está hecho y bien hecho y ahora queda poner la guinda, en una carrera que parece ideal para cumplir mis objetivos. El recorrido es plano, la meteorología se anuncia benigna y mi estado de forma es excelente según mi opinión, la de mi entrenador y la de mis amigos del foro. Todo parece indicar que podré conseguir bajar de 3h 10', incluso me atrevería a pronosticar algún minuto por debajo, pero la teoría no siempre se puede cumplir porque el deporte no es una ciencia exacta.
He trazado ya mi plan de carrera, consistente en salir a hacer cada 7.000 en 31', de manera que cruce la media en 1h 31'. Si logro ese asequible objetivo, intentaré aguantar el tipo en la segunda mitad de la carrera, incluso me planteo acelerar en los últimos 7 u 8 kilómetros si tengo fuerzas. Intentaré alternar agua e isotónicos en los puntos de hidratación y tomaré los geles a los 22 y 32 km a fin de evitar un posible hundimiento final. También está prevista otra parte importante de la carrera, el apoyo de mi familia, que se producirá en el kilómetro 4 (pasaré frente al hotel), en el 24 y en meta. Seguro que me van a ayudar mucho.
Vestiré la camiseta de la selección española de atletismo, todo de rojo y con la bandera en varios sitios y calzaré las  DS Trainer que utilicé en Tokio y que serán jubiladas tras su segundo maratón.
Como veis todo está preparado. Ahora le toca a mis piernas aguantar esos 42,195 Km que me pueden llevar a mi particular gloria deportiva. Sé que muchos de los que leéis esto estaréis atentos a la carrera, por eso quiero agradeceros vuestro apoyo, así como el apoyo que estos días me han dado mis amigos del foro y por supuesto al apoyo constante de mi familia, que volverán a estar al pie del cañón. Va por todos vosotros y esta vez, lo voy a conseguir.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Las pequeñas cosas de un maratón

Faltan cuatro días para que compita en mi noveno maratón. Me encuentro un poco cansado, con molestias estomacales; puede que sea un virus o quizás sean los nervios, como dice Marisa. Quedan pocos días, pero aún hay cosas por hacer, como mi último masaje esta misma tarde, mi último entrenamiento en España, mañana, cortarme el pelo... aparte de prepararme la ropa, las zapatillas y otros elementos necesarios tales como vaselina o medicamentos por si acaso. Hay muchos detalles que no debes olvidar para evitar problemas el día de la carrera.
Paralelamente , sé que hay otras personas que no corren el domingo que también están  haciendo sus preparativos (me lo ha chivado Ángela), como suelen hacer cada vez que corro un maratón. Como ya he comentado en algún post anterior, aparte de los que corremos con dorsal, hay otra carrera que  disputan por toda la ciudad los familares y amigos de los participantes. Una carrera que no consiste en superar una marca o en llegar en un puesto determinado, sino que tiene como único objetivo animar y apoyar a los esforzados atletas y en particular a los "suyos". El atletismo, es un deporte tan solidario, que todos los espectadores animan a todos los participantes, independientemente de su posición en carrera. Los que corremos sentimos ese aliento metro a metro y eso nos ayuda a continuar, incluso cuando el sufrimiento es más intenso.
En Tokio me acompañaron un grupo de amigos, cuyo papel debo calificar como sobresaliente. En Amsterdam, volveran a ser mis hijos, junto con mi hermana, mi cuñado, mi sobrino y Marisa (que ya va por su noveno "maratón paralelo") los que estarán atentos a lo que haga el domingo por la mañana. No sé que sorpresa estarán preparando, pero sé que sea lo que sea, estará hecho con mucho cariño. Mientras yo preparo la logística de la carrera, ellos preparan bamderas, carteles, pinturas y todo aquello que pueda servir para animarme por las calles de Amsterdam. 
Y es que cuando corro, aparte de mi preparación y de mi capacidad de sufrimiento, siempre cuento con otros factores, como las banderas que agitan cuando paso, los careteles animándome, el típico grito de "papi, papi" de Ángela, el "vamos Chuli" de Marisa o la capacidad de Alonso para colarse por donde sólo el puede hacerlo y felicitarme nada más entrar en meta. Sus ánimos, unidos a sus abrazos cuando ya he cruzado la meta, hacen que valga la pena completar los 42,195 Km. Como dijo Serrat, son esas pequeñas cosas que nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve.

martes, 5 de octubre de 2010

El último esfuerzo

Quedan menos de dos semanas para que tome la salida en el maratón de Amsterdam. La última semana ha sido dura, con series de 4.000 y un rodaje largo de dos horas, entre otras cosas. Pero aún me quedan kilómetros por hacer en la semana actual, como los 12 miles que espero hacer mañana y los 12 400 programados el sábado. A partir de ahí las cosas se relajarán mucho para descansar debidamente.
Me encuentro bien, en forma, con ganas, sin síntomas de agotamiento, aunque con  el cansancio normal después de tanto entrenar. No sé si esta vez Javier ha tocado las teclas precisas, pero creo que estoy mejor preparado que nunca. Ahora bien, no es momento de euforias, sino de concentrarse aún más en los últimos entrenamientos, en hacer ese último esfuerzo que me lleve en las mejores condiciones a la carrera del día 17.
Ese día comprobaré si los entrenamientos han dado sus frutos. Es conveniente recordar que en Boston pensaba que iba bien y al final las cosas no salieron o que en Tokio la lluvia arruinó una marca mejor. No hay que confiarse, porque un mal planteamiento, una meteo adversa u otros condicionantes, pueden dictar sentencia el día de la carrera. Hasta entonces, hay que seguir sufriendo y seguir haciendo bien las cosas.