sábado, 12 de marzo de 2011

Terremoto en Japón

Ayer Japón sufrió el terremoto más fuerte de su historia, que fue acompañado por un tsunami que arrasó una parte de su costa. En las últimas horas las imágenes de la tragedia están dando la vuelta al mundo y al verlas no he podido evitar recordar mi reciente visita a tierras niponas para correr el maratón de Tokio en 2010. 
El maratón de Tokio recorre gran parte de la ciudad y varias de sus zonas más emblemáticas. Hoy he podido ver en la televisión algunas de esas zonas, como el Subuya, casi desierto o el edificio del ayuntamiento, donde se da la salida del maratón, lleno de gente que se resguardaba del temblor; también se ha visto a la gente durmiendo en las estaciones de metro, pues se había suspendido el servicio y han tenido que pasar la noche donde han podido. Al ver el caos y la tristeza que embarga al pueblo japonés me he acordado de los días que pasé en ese país, me he acordado de mis guías, me he acordado de la amabilidad de los operarios del hotel, del voluntario al que le di el chubasquero con el que corrí los primeros kilómetros y sonrió, de la runner que me preguntó a mitad de carrera mi procedencia y me dio las gracias por correr en su país, de los voluntarios que me entregaron la toalla y la medalla conmemorativa...
Salvo a los guías no conocí a los demás, pero seguramente todos ellos estén pasando los días peores de su vida. Por eso, desde aquí quiero solidarizarme con su dolor y desearles que poco a poco vayan reconstruyendo su país con la eficacia y el orden que le caracteriza, la misma con la que organizan un maratón a la perfección, una carrera que nunca olvidaré.

jueves, 10 de marzo de 2011

Miércoles de ceniza

Ayer fue miércoles de ceniza. Muchos sabéis que el miércoles de ceniza es el comienzo de la Cuaresma y aunque el nombre os suene a jugador de fútbol portugués o a un lateral del Valladolid, que consiguió marcar un gol en el Bernabeu, supongo que por todos es conocido que la Cuaresma son los 40 días que preceden a la Semana Santa, aquellos, en lo que Jesús se retiró al desierto a orar.
No pretendo dar una lección bíblica, solo que la Cuaresma finaliza el Domingo de Ramos, ese día en el que la procesión de la borriquilla se repite a lo largo y ancho de España. Pero este año no voy a ir a ver la borriquilla, porque el Domingo de Ramos estaré en Londres, para correr el maratón más multitudinario de Europa y según muchos, el mejor organizado del planeta.
El 17 de abril cumpliré otro de mis sueños atléticos, corriendo a la ribera del Támesis, pasando por el puente de la torre, el Big Ben... Londres organiza un gran maratón, de recorrido favorable, entretenido y con un final espectacular al lado de Buckingham Palace. ¿Se puede pedir más?
Yo si, porque no voy a ir de turismo a Londres y para ello estoy entrenando con más intensidad de lo que había hecho hasta ahora, estoy cuidando cada detalle y esforzándome cada entrenamiento para superar, de una vez, la barrera de las 3h 10'. Los asiduos del blog recordareis que mi objetivo es conseguir hacerlo en 3h 05' y a para eso estoy entrenando, pero en realidad todo lo que se mejorar mi marca será bienvenido.
A falta de 40 días mis sensaciones no son optimistas, no me veo fino, quizás la razón sea el mayor volumen de kilómetros que estoy haciendo; pero las series de 2.000 que realicé ayer entre 8'01'' y 7'48'' demuestran que voy progresando y que si todo va bien cuando termine la Cuaresma estaré en un nivel óptimo para afrontar el reto que me he propuesto. Antes de eso, correré mi segunda media, esta vez en casa, en Alcalá, donde espero obtener un buen resultado que me de moral para afrontar una recta final que a buen seguro va a ser dura. Ya queda menos, sólo 40 días, para sufrir, para mejorar y para lograr el objetivo propuesto. Se dice en Valladolid, que el Domingo de Ramos o estrenas o te quedas sin manos; espero que esta vez pueda estrenar una nueva mejor marca personal.

sábado, 5 de marzo de 2011

Prueba de esfuerzo 2011

Hoy he realizado mi prueba de esfuerzo anual. Esta vez he elegido el Reebok Sports Club de Serrano, pues hacen descuento con el carnet de corredor y además tenía el aliciente añadido de volver a hacer la prueba con la misma médico que me lo realizó por primera vez en 2006.
El Reebok Sports es un gimnasio de lujo en el centro de Madrid, pero sus magníficas instalaciones no cuentan con la amplitud suficiente para que el servicio médico sea un poco más amplío y es que la sala donde he pasado la prueba no era precisamente amplia. 
Tras una serie de preguntas breves, un electro y la toma de tensión, he pasado directamente a la acción, sin pruebas de fuerza o medición de la grasa corporal, como hacen en otros sitios. La prueba ha ido bien, comenzando andando y terminado a 3'30'' el kilómetro, pero sin pasar agobios. Realmente no sé que es necesario para que la prueba salga bien, pero lo que tengo claro es que hoy no he llegado al agotamiento ni de lejos, como me ha pasado en las ocasiones anteriores.
Al final, la doctora Núñez me ha explicado que mantengo el mismo peso y capacidad pulmonar que hace cinco años, pero que esta vez he llegado a los 17 km/h por los 14 km/h de 2006, es decir, un progreso más que notable. El grueso de los datos me los mandará por mail la semana entrante y espero que confirmen una buena puesta a punto, pues a falta de 6 semanas para el maratón, aún no las tengo todas conmigo al respecto de mi comportamiento en Londres. 
Os contaré el resultado, pero mientras debo acabar esta semana y empezar la siguiente, donde preveo que se va a intensificar el entrenamiento  a base de series y controlados, algo que, por otro lado, creo que necesito para lograr mis objetivos.
Al Reebok no sé si volveré, he salido un poco decepcionado por como ha sido la prueba, pero habrá que esperar si los datos que aportan coinciden con mis sensaciones, pero sobre todo comprobar que la prueba ha salido bien y sigue demostrando que tengo cuerda para rato.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Y en otoño... New York City Marathon

Hace una semana me confirmaron que había sido admitido para correr el maratón de New York. Debo confesar que New York nunca ha sido mi maratón preferido, no estaba en la lista de las carreras que quería correr "si o si", pero aparte de ser uno de los "majors", creo que todo buen maratoniano tiene que correr, al menos, una vez este maratón que, sin duda, es el más importante del mundo.
Para correr en esta gran carrera es necesario entrar en un sorteo que he logrado eludir al clasificarme por mi marca en la media maratón. Así que el próximo 6 de noviembre estaré corriendo por las calles de la ciudad más famosa del mundo, animado por un público del que se dice que es muy animoso, pero para mi los ánimos más importantes volverán a venir de la mano de Marisa y de mi grupo de "maratonianos" que volverán a compartir conmigo un nuevo reto maratoniano.
Queda mucho para que llegue el día, tanto que correré en Londres en abril, con lo cual acabaré 2011 con cuatro de los cinco majors completados, si todo va bien. Al contrario que en Londres, veo muy complicado poder hacer una buena marca en New York, debido a las cuestas que adornan su recorrido, especialmente en las cuestas finales de Central Park, pero creo que esta carrera debo enfocarla simplemente para disfrutar el ambiente, la ciudad y en definitiva, disfrutar una carrera irrepetible, desde su inicio en el mítico puente de Verrazano hasta su finalización en el no menos mítico Central Park. Claro que no quiero decepcionar a mis seguidores y no pienso salir de paseo por Manhattan, así que he pensado que una marca por debajo de las 3h15' debería ser mi objetivo básico, aunque si entreno bien intentaré ir por todas, ya me conocéis.
Pero hoy por hoy, sigo centrado en Londres, en conseguir bajar de una vez de las 3h 10' y a poder ser acercarme a las 3h 05'. Estoy trabajando duro y bien, pero no me siento muy en forma actualmente. La prueba de esfuerzo que me haré el próximo viernes y sobre todo, la Media Maratón Cervantina el próximo 20 de marzo serán las principales piedras de toque para valorar mi estado y mis posibilidades.
Hasta entonces, me quedo con la satisfacción de haber conseguido clasificarme para New York por méritos propios y espero que no sea la última vez que lo logro...