El maratón de Delhi es relativamente joven, este año se ha llegado a la decimoprimera edición de una prueba que se celebra en una ciudad de más de 34 millones de habitantes, pero que discurre por una zona cercana al centro en un recorrido de dos vueltas; teniendo en cuenta la participación, parece que se está convirtiendo en una cita realmente popular entre los atletas indios, pero el horario y el circuito, no son los más apropiados para generar un efecto de llamada al público de la ciudad, es más, creo que la mayoría de los habitantes de Delhi no conocen este evento y lo que es más significativo, ni siquiera les importa.
Como he señalado anteriormente, la participación es bastante elevada, si sumamos los inscritos en las cuatro pruebas (5k;10K, Media y Maratón) y eso siempre es positivo para generar un buen ambiente, como el que se respiraba en la feria del corredor, situada en el estadio Nehru, centro de neurálgico de todo el fin de semana atlético. De hecho, no esperaba una feria tan grande ni tan concurrida, aunque en su mayoría eran participantes, pues la afición deportiva del país se centra fundamentalmente en el cricket y un poco en el hockey hierba. Y aunque en la zona colindante a la Puerta de La India pude ver carteles anunciadores de la prueba, en las zonas turísticas no se apreciaba nada que diera pistas al respecto, como los corredores con sus bolsas que se ven en otros eventos.
No me produjo ninguna sorpresa la falta de ambiente en los días previos, pero si me resulto grato comprobar lo animada que estaba la zona de salida a las 3 de la mañana del día de autos, lleno de atletas calentando o haciendo ejercicios dirigidos por los animadores que se ubicaban en un gran escenario; es evidente que una carrera atlética se realiza para los corredores y en este caso, los corredores disfrutan de un gran ambiente antes de comenzar su correspondiente prueba.
La salida es también muy animada, pero enseguida se empieza a recorrer las calles vacías, pues no son horas para salir a jalear a los esforzados corredores, bueno, no son horas para casi nadie, salvo para mis seguidores, de los que hablaré un poco más tarde. Y es que me gustaría señalar que las calles vacías cuentan con puntos de animación establecidos por la organización y esa animación "oficial" sirve y mucho a los corredores en los primeros compase de la carrera, cuando es noche cerrada.
Pero vamos con mi afición, otra vez con matrícula de honor, no sólo por animarme a mi, sino por animar a todos los corredores de la carrera y ganarse el cariño de muchos de ellos que se pararon a saludarles y a darles las gracias; al parecer, fueron entrevistados por dos cadenas televisivas locales y no sería de extrañar que algún día sus actuaciones tuvieran la repercusión mediática que merecen, porque además de ser mis fieles seguidores y amigos, son también el alma de todos los maratones a los que acuden y eso lo agradecen todos los participantes.
No se puede decir que Delhi sea un maratón sin ambiente, lo hay porque la organización se esfuerza en poner voluntarios que ejerzan esa función, pero creo que deberían intentar implicar más a los habitantes de la ciudad, la calidez de los espectadores no es comparable con la animación oficial y si no, que se lo pregunten a los que dieron las gracias a los míos.
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