miércoles, 8 de junio de 2011

Yo no aflojo

Corría el año 1975 cuando mi padre me hizo socio del Real Valladolid. Desde entonces, he renovado mi abono año tras año, a pesar de que llevo viviendo fuera de Valladolid unos 20 años. Sin embargo, he seguido acudiendo al estadio José Zorrila cuando he podido en todos esos años y sigo la evolución de mi equipo cada día via internet. Se puede decir que el "Pucela" forma parte de mi vida y seguirá siendo siempre mi equipo, aquel con el que he experimentado momentos de  alegría y alguna que otro de tristeza. Soy futbolero, como indica el título de mi blog; una pasión que es compatible con la pasión por el running, es más, yo diría que si no hubiera futbolista, no hubiera llegado a ser corredor.
Hoy, en mi blog toca hablar de fútbol; toca porque mi equipo se ha clasificado para jugar el play-off por el ascenso a primera división, pues el Pucela descendió el año pasado y tras una temporada irregular, vuelve a estar en disposición de conseguir jugar en la mejor liga del mundo de nuevo. 
Para lograr el objetivo, el Real Valladolid ha puesto en marcha una campaña de apoyo al equipo, cuyo lema, "Yo no aflojo" me parece de lo más apropiado. Es un lema que podría encajar perfectamente con una carrera de fondo, pues después de toda una temporada luchando, es necesario hacer un último esfuerzo, no dejarse ir y poner toda la carne en el asador para conseguir la meta propuesta. Yo mismo me he repetido muchas veces "mantén el ritmo, no aflojes" en alguna competición, cuando se acercaba el final y el crono me decía que podía batir mi marca.
Mañana me voy a Valladolid a vivir en directo el primer partido de la eliminatoria. Yo tampoco voy a aflojar y voy a apoyar a mi equipo hasta el final, en el estadio o en casa, porque es necesario hacer este esfuerzo final. Y es que el el fútbol y en el running, la partida no se acaba hasta que no cruzas la línea de meta o el árbitro pita el final, elegid la frase que más os guste.

viernes, 3 de junio de 2011

La primavera, la sangre altera

La primavera es mi estación favorita para correr un maratón, no sólo porque la temperatura normalmente suele ser suave para correr el día elegido, sino porque el entrenamiento se realiza casi por completo en invierno y eso es mucho más llevadero que hacerlo en verano, cuando el mercurio alcanza valores tan altos que es necesario restringir las salidas a entrenar a unas horas determinadas, ya sea muy temprano o al atardecer.
La primavera de 2011 está a punto de acabar; ha sido una primavera típica, días de calor, de lluvia, días más fríos, tormentas, granizos que me han chafado el huerto... Dice un refrán que la primavera, la sangre altera y en mi caso ha sido cierto, pues hace casi dos semanas decidí donar sangre, aprovechando que se iniciaba la temporada y si bien sabía que podría afectar mi rendimiento, la verdad es que no esperaba que me afectara tanto.
Obviamente no es baladí que te saquen medio litro de sangre, pero quizás sea más llevadero si no entrenas a diario, como hago yo. Los entrenamiento de Depa no son excesivamente cañeros todavía y sin embargo, he experimentado un aumento de las pulsaciones y una pesadez de piernas que desconocía hasta ahora. Quizás el trabajo de pesas también esté influyendo, ya que estoy realizando más trabajo de los miembros inferiores que anteriormente.
Sea como sea, no me arrepiento por haber ayudado a aumentar las reservas de sangre en Madrid y además me voy encontrando mejor día a día. El sábado pasado, debido a que no podía competir por la Comunión de Pamplona, Depa me programó un test de 8 Km que pasé con un aprobado raspado. El sábado que viene, vuelvo a probar con ritmos exigentes y espero que el resultado sea mejor. Aunque la verdadera medida de mi estado de forma, la obtendré el próximo 26 de junio, día en el que he tengo programado un diezmil, justo antes de las vacaciones.
Por entonces ya será verano y habrá concluido esta primavera tan típica en cuanto a lo climatológico y atípica en cuanto a mi preparación, llena de novedades. Espero que la primavera de 2011 sea el punto de partida para conseguir los retos que voy a afrontar en otoño, pero antes de eso habrá que seguir entrenando en un verano que se presume caluroso.

martes, 31 de mayo de 2011

Una carrerita por Pamplona

El pasado fin de semana lo he pasado en Pamplona, donde acudí a la primera comunión de Tomás. Teniendo en cuenta la naturaleza familiar del evento, tuve la suerte de conocer, por fin, a sus tíos maratonianos, los que escriben el blog sobre el maratón de New York que podéis consultar en mi lista. Era sábado y tras charlar un rato en una terraza de la Plaza Mayor, decidimos citarnos al día siguiente y al alba, para batirnos en duelo atlético. Pero no os asustéis, porque ni era un duelo, ni era al alba, aunque si temprano, porque a la 1 teníamos la comunión.
A la cita sólo se presentó Javier, ya que Guillermo había salido la noche anterior. No era la primera vez que corría por Pamplona, pero si la primera que corría por el bonito recorrido al que me llevó Javier, un carril bici paralelo al río, resguardado por los árboles y con muchos deportistas a la vista. Rodamos a 5'10'', sin forzar, pues fuimos hablando todo el rato de nuestras andanzas atléticas. Fue, en definitiva, un agradable entrenamiento con un maratoniano que piensa repetir experiencia en 2013 y también en New York, pero al que espero inyectar el vicio para que se prodigue algo más.
Poco después nos fuimos de comunión y no tuvimos otro remedio que rendirnos a los placeres de la comida con la que nos agasajaron los padres de la criatura, Miguel y Virginia, más conocida por Berti y asidua a este blog. Una vez más, enhorabuena a Tomás y gracias.

sábado, 14 de mayo de 2011

Vuelta al trabajo

Ha pasado casi un mes desde que competí en Londres y es hora de volver a escribir; quizás alguno me ha echado de menos o quizás otros han pensado que dejaría de atormentaros, pero me temo que sigo en la brecha después de este parón.
Después de correr en Londres, me he tomado dos semanas de descanso bien merecidas; la primera de ellas de descanso total y la segunda de descanso activo, saliendo con la bicicleta de montaña. Necesitaba parar y dejar de pensar en el maratón londinense, donde sufrí una pequeña decepción que al cabo de las semanas se ve de manera distinta, es decir, no conseguí mi objetivo, pero hice un tiempo muy meritorio teniendo en cuenta las circunstancias. En estas dos semanas, he descansado mentalmente y he dado un respiro a mis articulaciones, a las que espero que les queden muchas carreras aún.
Ya estoy planificando nuevos retos, pero con un cambio importante y es que tengo  nuevo entrenador. Tengo que aclarar que no estaba descontento con Javier, que durante cinco años me ha dirigido bien y me ha permitido llegar al nivel que tengo, pero creo que con el he llegado a mi nivel máximo y por eso he considerado que un cambio podría ser positivo. No sé si a partir de ahora podrá conseguir cumplir objetivos más ambiciosos, pero no me quiero quedar con la duda por no haberlo intentado.
Mi nuevo entrenador se llama José Antonio, Depa para los amigos y es de Valladolid, como yo. Hasta ahora me ha dado muy buena impresión, pues está muy pendiente de mis evoluciones y aunque no ha empezado lo duro, el sistema de entrenamiento ha cambiado y eso me está gustando, pues es lo que quería.
Comienza, pues, una nueva etapa y espero que sea positiva y que las marcas empiecen a llegar, pero con paciencia. Además, no hay que descartar que haya llegado a mi tope de rendimiento, teniendo en cuenta mi edad.
En cualquier caso, una nueva etapa que intentaré reflejar en este blog con la frecuencia que sea precise. De momento llego tarde, pues el domingo pasado corrí la media de Azuqueca, en la que salí simplemente a rodar por orden de mi nuevo preparador. Yo pensaba asaltar mi marca en esta carrera que tanto me gusta, pero no era conveniente empezar a discrepar nada más empezar. La maraca, 1h37'50'' es meramente anecdótica, lo importante es que fue el inicio de una nueva etapa.