sábado, 8 de octubre de 2022

Maratón de Kosice (2)- La organización

 Organizar el maratón más antiguo de Europa conlleva una responsabilidad importante porque puedes pensar que los participantes  van a analizar los posibles errores de manera más exhaustiva; en mi caso, desde mi inscripción en la página web mi actitud siempre fue positiva respecto a la organización y mis expectativas eran altas, aunque finalmente tuve una pequeña decepción.

Pero vamos por pasos, empezando por la página web, bastante completa y con mucha información sobre la historia y anécdotas relevantes de la carrera; las actualizaciones fueron procedentes en la última semana y por eso creo que merece una buena nota, acorde con su historia.


Una vez en Kosice las sensaciones siguieron siendo positivas; la ceremonia de la ignición fue sencilla y breve pero bien organizada; en cuanto a la feria es pequeña, pero bastante interesante. La recogida del dorsal es rápida y tras completar el trámite se pasa a la feria en si, donde no hay demasiados expositores pero si un buen stand de merchandising a precios bastante razonables. El resto son fundamentalmente expositores locales de los patrocinadores, con muchos regalos y atendidos por gente muy agradable. Como ya expliqué, tuve la oportunidad de ver la presentación de los atletas de elite en la misma feria y fue un acto también sencillo y bien llevado.

El sábado por la mañana ya estaba acabado todo el entramado de meta y vallas en la zona centro de la ciudad ya que esa misma tarde se celebra la Family Run, con mucha participación infantil en un ambiente muy sano. Hasta ahí, todo bien.

Ya en el día de la carrera, la zona de salida se ubica en la confluencia de varias avenidas, una zona amplia, de fácil acceso pues está en pleno centro y con los servicios adecuados para los participantes; hay que acceder a una zona exclusiva para corredores y una vez dentro hay espacio suficiente para calentar y  baños para poder cubrir las necesidades finales. Posteriormente se entra a los cajones, también bien organizado y dentro de ellos tienes también la posibilidad de acudir al baño. 


La salida es cómoda, pero enseguida se estrecha la calle al pasar por una zona de adoquines donde corres el peligro de lesión si quieres adelantar a los típicos ansiosos que se ponen en los primeros lugares para salir lentos, aunque esto pasa en todos los sitios; una vez abandonado el centro, el circuito está bien señalado, hay zonas más estrechas, otras más amplias, pero en general se puede correr aunque sea mejorable. Los avituallamientos son largos, sólo un lado, agua en vaso o isotónico y algunos snacks en algunos puestos.

Todo discurría bien hasta que se pasa la media y es que la organización tuvo la gran idea de dar inicio a la prueba de media maratón justo noventa minutos después de comenzar la prueba reina y por el mismo recorrido; de golpe y porrazo, la carrera se complica para los que estamos haciendo un ritmo superior a las 3h en maratón, pues nos encontramos con la cola de los participantes en la media, es decir, atletas que corren muy lento, muy numerosos y a los que hay que adelantar durante kilómetros y kilómetros, un auténtico dislate. Hoy en día casi todas las maratones incluyen otras pruebas más cortas en su programa y he podido ver soluciones aceptables como salir todos a la vez, otras mejores como usar en recorrido diferente con final común e incluso la solución brillante de Tel Aviv que consiste en separar a los maratonianos en un carril discreto para ellos, pero lo de Kosice es difícilmente comprensible.

Lógicamente, la aglomeración en meta es mayor por la llegada de tanto atleta a la vez y se pierde la esencia del maratoniano llegando casi en solitario tras un enorme esfuerzo. Después de llegar, te ponen la medalla y se recoge una bolsa con fruta, barritas y bebidas y te dirigen hacia la zona de salida.

En resumen, a pesar de todas las cosas que hacen bien, no he quedado satisfecho con la organización del Kosice Peace Marathon; estamos hablando de un maratón histórico, una carrera que debería tener más respeto por el maratoniano y no mezclar de una manera tan grosera dos carreras perjudicando claramente a los atletas del maratón; esperemos que mejoren ese aspecto y que esta carrera sea el referente que debería ser.




viernes, 7 de octubre de 2022

Kosice Peace Marathon (1) - El ambiente

No puedo negar que el principal motivo por el que decidí participar en el Kosie Peacer Marathon fue su apasionante historia y el hecho de ser la prueba de este tipo más antigua de Europa; por ese mismo motivo, mis expectativas eran elevadas y aunque no tenía demasiada información previa, esperaba encontrarme con algo especial; pero si la historia condiciona la decisión de corredores como yo, que Kosice sea una ciudad de 200.000 habitantes, con una comunicación complicada y sin un valor turístico considerable, también condicionan la participación y el ambiente de la prueba.

Llegué a Kosice por carretera el jueves, tras haber aterrizado en Budapest, que se encuentra a dos horas de camino; la ciudad cuenta con aeropuerto, pero hay que recorrer media Europa haciendo escalas si quieres volar desde España, así que la elección era fácil; llegamos ya de noche y la primera impresión fue la de una ciudad tranquila, con un centro histórico pequeño pero coqueto y casi nadie en la calle, como suele pasar en las ciudades del centro de Europa. 

Como es habitual, el fin de semana maratoniano se inicia el viernes con la apertura del la feria del corredor, pero en Kosice se celebra también un acto modesto pero emocionante, que es la ignición del la llama del monumento al maratoniano que se ubica en el centro de la ciudad. Es una ceremonia sencilla que se celebra al atardecer,  en la que unos atletas transportar una antorcha y encienden el pebetero que está al pie de la columna que sostiene la estatua del corredor de maratón; tras ello, el alcalde y otras personalidades  pronuncian unas frases en perfecto eslovaco (un idioma que no domino) y todos tan contentos. 

El sábado iba. ayer un día más intento para mi, comenzando por mi último entrenamiento antes de la carrera en un parque en el que coincidimos con los atletas africanos que venían a disputar la prueba; es una bonita experiencia calentar con aquellos que solo puedes ver de pasada en la carrera, sobre todo porque puedes fijarte en algunos de sus ejercicios y aprender. Tras volver al hotel, nos dirigimos a la feria, pequeña pero animada, con bastante gente recogiendo dorsales y curioseando por los expositores. El ambiente era excelente y la guinda la puso la presentación de los corredores de elite que se hacía en la feria justo a la hora en la que estábamos por allí; otro acto sencillo en la que se presentaba uno por uno a los atletas.

En la tarde del sábado ya estaban instaladas vallas, meta y resto de parafernalia para la prueba, pues se disputa una "Family Run" que también vimos de pasada; Kosice respiraba maratón y aunque no se reconocían atletas por la calle haciendo turismo, se notaba que faltaban pocas horas para que comenzara la jornada grande de esta ciudad cuyo maratón es el acontecimiento más importante del año. 


La zona de salida bulle en la mañana del domingo, atletas y aficionados esperan el inicio de la prueba a las nueve en punto; la carrera discurre por el centro en sus primeros kilómetros y se puede ver a mucha gente animando, hasta que se llega a un parque donde la afluencia de espectadores empieza a ser intermitente; es normal que en una ciudad pequeña sea difícil llenar las calles de gente, aunque se trate de un circuito de dos vueltas, pero a pesar de las zonas vacías, pondría un notable a la animación de los espectadores, que complementa la organización con música en algunos tramos.

Mi animación articular volvió a brillar a gran altura, más aún en una prueba en la que la participación foránea es casi nula, pero ellos dieron colorido español a las calles de Kosice; Rafa, Magüy, Carlos, Myriam, Encho, Toli y la capitana Marisa demostraron que la soledad del corredor de fondo se mitiga con los ánimos de buenos amigos.



lunes, 19 de septiembre de 2022

Ribera Run Experience. Cuarta Cosecha

Hace años que empecé con esto de correr carreras y desde el primer día he sido un ávido buscador de pruebas que me aportaran algo más que una distancia para competir; correr está muy bien, hacer una buena marca es muy motivador, pero el principal objetivo cuando me pongo un dorsal es pasarlo bien. Por esta razón, siempre me atrajo el famoso Maratón de Medoc, que se disputa en esa comarca francesa entre castillos y viñedos, donde se anima a los participantes a correr disfrazados y en cuyos avituallamientos no sólo ofrecen agua, sino vino y dulces. Un proyecto similar se puso en marcha en la Ribera del Duero hace seis años, una carrera que discurre entre bodegas, donde los participantes pueden descubrir el imponente legado cultural, vinícola y gastronómico de esta tierra cuyos vinos son valorados por todos los aficionados al vino del planeta, una cultura vinícola que forma parte de mi vida.

Tras dos años de barón debido a la pandemia, la Ribera Run volvía con algunos cambios que la han hecho aún más atractiva; la Plaza del Coso de Peñafiel, vigilada en lo alto por el imponente castillo de la localidad, sigue siendo el centro neurálgico de la prueba, donde se recogen los dorsales y donde terminan todas las pruebas y donde se llevan a cabo las actividades post carrera. Por cuarta vez me inscribí a la media, pues la prueba larga era demasiado teniendo en cuenta que correré en Kosice en dos semanas y lo prudente es no machacarse; la media ha sufrido varios cambios que le han convertido en una prueba aún más interesante, pus ahora comienza en la coqueta localidad de Pesquera, sede de múltiples bodegas, donde se respira el auténtico ambiente ribereño y acaba en la Plaza del Coso y así se evita el desplazamiento posterior de ediciones anteriores.


El recorrido es vistoso, se sale de la plaza de Pesquera y tras un primer paso por a bodega Servilio, el camino se dirige a Curiel de Duero, no sin antes subir una cuesta larga, aunque no muy empinada, que pone a prueba las fuerzas de los participantes; salí conservador y me pasé la cuesta adelantando atletas, hasta llegar a Curiel, donde se ubica la bodega Comenge y el primer avituallamiento ante la mirada del castillo que se encuentra en un cerro "vigilando" la localidad, que posteriormente se cruza para enfilar otro camino en dirección a Peñafiel, cuyo castillo se ve a la fondo en todo momento. Poco después se pasa por Legaris y tras avituallarnos, nos dirigimos aun bonito camino entre viñas hasta llegar a la senda del río Duero, rompepiernas, pero enriquecedora al correr en la ribera de río que da nombre a la D.O. Tras un paso fugar por Caramimbre, se llega al casco urbano de Peñafiel donde tras "visitar" Protos, se inicia la dura subida al castillo, campo a través, que pone a prueba la resistencia final y la habilidad de los corredores a los que tras bajar les quedan sólo quinientos metros para cruzar con emoción la meta de la Plaza del Coso.

Tras cruzar la meta, te regalan la copa de finisher, una copa de las buenas, una copa de vino que sirve para beber agua y posteriormente degustar una barra libre de caldos de la Ribera que hace las delicias de cualquier amante del "zumo de uva". Todo ello aderezado con quesos de la zona, fruta, dulces energéticos... Muy completo. Y para que no falte de nada, un DJ pincha en directo para animar a los participantes y acompañantes en una gran fiesta que culmina con una paella multitudinaria en la misma plaza. Y aunque yo ya me había ido, la fiesta continúa hasta ala noche con una carrera de 7 Km y la entrega de trofeos, un día largo y muy divertido.

Teniendo en cuenta las paradas en los avituallamientos y la subida al castillo, el tiempo realizado no es significativo, pero mantuve un buen ritmo en las zonas más favorables y pienso que ha sido un buen entrenamiento de cara a la preparación de Kosice; faltan dos semanas y parece que voy cogiendo la forma y espero estar bien para afrontar el maratón más antiguo de Europa.

Pero lo importante era volver a disputar esta prueba tras dos años de parón, una prueba que ha mejorado con el tiempo. como hace el buen vino y en la que espero volver a participar el año que viene y seguramente en la prueba larga; quiero vivir la experiencia de salir desde el yacimiento de Pintia y visitar 10 bodegas recorriendo caminos castellanos entre viñas y cerros. La cuarta cosecha ha terminado, a buen seguro la quinta será aún mejor.

jueves, 25 de agosto de 2022

El maratón de la paz

En 1924, Vojtech Bukovsky, un eslovaco periodista y organizador de eventos deportivos,  asistió como espectador a los Juegos Olímpicos de París donde vivió de primera mano las gestas de atletas de todo el mundo, aunque lo que realmente entusiasmó al bueno de Vojtech fue la prueba de maratón, así que se puso manos a la obra para organizar una prueba de esas características en su Kosice natal a finales de ese mismo año, concretamente un 28 de octubre, día del sexto aniversario del establecimiento de Checoslovaquia; tan solo 8 atletas tomaron la salida de la primera edición, ubicada detrás de las ruinas del castillo de Turña para dirigirse a Kosice, donde resultó victorioso el atleta local Karol Halla  con un tiempo de 3:01:35.

El evento progresó adecuadamente, pues en la segunda edición ya hubo participación internacional y en la tercera la victoria se la llevó el alemán Hempel;  de hecho, en 1930 ya era considerado el segundo mejor maratón del mundo tras el de Boston, puede que por esa razón, Juan Carlos Zabala, un prestigioso maratoniano argentino,  eligiera Kosice en 1931 como preparación para el maratón olímpico de Los Ángeles, que ganó un año después; la marca de Zabala, 2:33:19. perduró 19 años como la mejor de la prueba-

Ni siquiera la segunda guerra mundial impidió que la  prueba se dejara de celebrar cada año, hecho por el que se empezó a denominar como el maratón de la Libertad y posteriormente el maratón de La Paz, ya que el el espíritu de paz y libertad de los corredores que disputaban la prueba era más fuerte que el conflicto generado por las naciones contendientes. Tras la guerra, Kosice se erigió como el maratón más con más participantes del mundo, con 74 llegados en los años 1946 y 1947. En 1959, el ruso Popov consiguió vencer con la mejor marca del ranking mundial, pero el verdadero hito en la historia de esta carrera, fue la participación del mítico Abebe Bikila en 1961, un  año después de su histórico triunfo en el maratón olímpico de Roma corriendo descalzo. La presencia del atleta etíope fue un auténtico acontecimiento en la ciudad, las calles estaban abarrotadas de aficionados observando la evolución de la carrera y el estadio donde finalizaba la prueba agotó sus 30.000 localidades (por entonces la población de Kosice era de 80.000 habitantes). Como era de esperar, Bikila logró la victoria e inscribió su nombre en el pedestal del famoso "Victory Herald"  estatua de bronce que fue colocada en 1960 en Marathon Square para que los aficionados puedan consultar los ganadores de la prueba más importante de su ciudad.

Otro hito importante de esta carrera, fue la inclusión de la competición de mujeres en 1980, siendo Christa Vahlensieck la primera vencedora y también la de las cuatro ediciones posteriores; en 1989, la "Revolución de Terciopelo" no solo provocó cambios en la sociedad eslovaca, sino un cambio importante en el recorrido del maratón, que pasó a ser totalmente urbano, sustituyendo al original que salvia y volvía a entrar en la ciudad. El récord actual del circuito fue logrado por el keniano Lawrence Kimwetich Kimaiyo, con un tiempo 2:07:01, logrado en 2021, justo dos años antes del 90 aniversario de la prueba que fue celebrado convenientemente.

El próximo 2 de octubre tomaré la salida en la 97 edición del maratón más antiguo de Europa; una carrera con una historia apasionante en la que tendré el privilegio de competir; dejando a un lado el aspecto competitivo, me hace especial ilusión poder formar parte de esta carrera histórica, una de esas que son "obligatorias" para los que amamos esta esta distancia. Tuve la fortuna de competir en Boston hace años y nunca olvidaré el ambiente maratoniano que se respiraba en la ciudad de Massachusetts, en la feria, en las calles, en cada tienda, bar, en cada rincón... y espero respirar ese mismo ambiente de maratón en Kosice

Al contrario que Boston, Kosice es un maratón poco conocido, yo diría que no hay mucha gente que pueda ubicar esta ciudad en el mapa, pero además esta histórica prueba no parece llamar la atención de los corredores. populares europeos y mundiales, centrados más en pruebas multitudinarias de grandes ciudades; Pero al igual que Boston. Kosice representa esos valores que definen a los verdaderos atletas, esfuerzo, perseverancia, compañerismo, solidaridad... Por eso me hace especial ilusión compartir la aventura con Pili, con la que volveré a desgastar zapatillas, pues Pili es una verdadera maratoniana, luchadora, humilde y gran compañera, pero también quiero compartirlo con mi afición, que me seguirán por vigésima segunda vez en un maratón, siempre ayudándome a llegar a meta, capitaneados, como no, por Marisa que formará parte  de nuestro  cuadragésimo tercer maratón porque ella no se ha perdido ninguno y aún nos quedan muchos por correr juntos.

El primer domingo de octubre volveré a ponerme en la linea de salida de un maratón, para recorrer 42,195 Km, para correr por las mismas calles por donde corrieron Bikila, Zabala y muchos más, en definitiva para formar parte de la historia de un maratón histórico.