domingo, 9 de noviembre de 2008

Alcorcón


Hace tres años corrí en Alcorcón mi primera media y lógicamente hice mi primera marca en la distancia., después de la cual decidí ser maratoniano Hoy, tres años después he conseguido mi mejor marca en la media, cuatro minutos por debajo de aquella marca inicial y lo que es más importante, he parado el crono en un tiempo de 1h 30' 54'', es decir, en hora y media, un tiempo que confirma que puedo optar a metas muy altas.
No era el día señalado para una gran marca, después de mis flojos entrenamientos semanales y de lo cansado que llegaba después de pasar el sábado haciendo de guía turístico a los miembros del ECC. Pero era consciente que las medias que había corrido después de un maratón siempre habían sido buenas y además ésta se desarrollaba en Alcorcón, una carrera entrañable para mi como he explicado hace días. Así que tras recoger el chip, calenté un poco para espantar el frío y me puse en la línea de salida, vestido de azul en homenaje a mi primera media. Nada más comenzar noté que las piernas me dolían después de la caminata de ayer, pero iba más o menos cómodo así que decidí seguir al cartel del 1h30'; pero fue un error porque pronto me di cuenta que mis piernas no estaban bien por lo que decidí descolgarme poco a poco, aunque con el grupo a la vista. En el Km 10 el grupo de la hora treinta ya estaba lejos pero mi paso estaba por debajo de los 43 minutos, lo cual significaba que con todo, iba en tiempo de récord. Fue entonces y en vista de que mis piernas no parecían estar en mi mejor día, decidí echar el resto y compensar con pundonor lo que mis piernas me negaban. me conjuré para mantener un ritmo alto y cuando subí la famosa cuesta del Km 15 me di cuenta que seguía estando en tiempo y que no podía desaprovechar mi oportunidad. Así que me lancé a tumba abierta como lo hice la primera vez, mis piernas empezaban a funcionar pero ya estaba cansado. Caían lo kilómetro y mi objetivo seguía siendo factible pero cada vez me dolían mas los biceps femorales, así que pensé que podrían reventar o no, pero yo no iba a bajar el ritmo. Al entrar en la pista miré el crono y el tiempo estaba muy justo, así que tuve que acelerar a tope y tras hacer una magnífica contrarecta llegué debajo del arco que señalaba la meta donde había vuelto a triunfar de nuevo. Lograr tu mejor marca siempre es bonito, hacerlo en un día como hoy es mucho más emocionante; sólo corro por diversión, pero percibir que mis entrenamientos diario dan sus frutos es el mayor acicate que puedo tener para seguir siendo corredor, algo de lo que estoy orgulloso.

jueves, 6 de noviembre de 2008

De vuelta a Alcorcón, donde empezó todo




Era una fría mañana de 20 de noviembre de 2005. Ese era el día que había marcado para el comienzo de mi carrera atlética. Después de haberme empapado muchos números del Runner´s y haber seguido su plan de entrenamiento para la media, había llegado el momento de dar un paso adelante y asegurarse que mis objetivos podía ser factibles. Mi reto era disputar el maratón de Madrid en 2006, pero ya había fracasado en retos similares anteriormente(principalmente por desidia), así que no las tenía todas conmigo. Esta vez, con 39 años y mucha ilusión me planteé bajar de la hora cuarenta en una media y en caso de no conseguirlo desistiría de intentar metas más altas.
Los nervios me visitaron en el calentamiento, hasta que por fin sonó el pistoletazo de salida en la pista de Las Retamas; mi ritmo inicial era conservador, pues no quería desfondarme con demasiada anticipación, pero iba cómodo a mi ritmo. El paso por los 5.000 era esperanzador, pero quedaba mucho. En los 10.000 la música de Carros de Fuego suministrada por un vecino me llenó de emoción al sentirme un "runner", emoción que aumentó al ver que mi paso era inferior a los 45'. Los kilómetros pasaban y poco a poco mis sensaciones mejoraban al superar atletas que se me habían escapado al principio de la carrera; pero las cosas aún iban a mejorar y su punto culminante fue la cuesta del kilómetro 16 en la que alcancé y dejé practicamente tirados al grupo del globo del 1h40'. Quedaba poco y decidí subir el ritmo a tope convencido de que ya no iba a pinchar. La llegada a meta fue muy emocionante al parar el crono en 1h35'04'', un tiempo que superaba mis mejores expectativas.
Fue hace tres años y después de esa carrera cuando empecé a sentirme corredor. El domingo vuelvo a Alcorcón, tengo ganas de repetir, de volver a sentir las mismas sensaciones que en mi primera media. El domingo se puede decir que vuelvo a casa.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Carrera de Otoño de Tres Cantos

Ya he comenzado. Con la carrera de otoño comienza un nuevo plan de entrenamiento que culminará el 20 de julio en Boston, un plan que incluye competiciones y Tres Cantos era una buena opción por dos razones: es una carrera poco masiva y además pensaba comer con Camilo (plan frustrado este último por la enfermedad de última hora su hijo Javier). Y la elección no me ha decepcionado. Eramos unos 1.000 participantes, muchos de ellos locales, lógicamente. El tiempo ha acompañado, a pesar de la amenaza de lluvia, porque al final hemos corrido a una temperatura de unos 10º y sin viento. El recorrido es ondulado, sin grandes desniveles pero lo suficiente para castigar las piernas. La organización ha sido muy buena, aunque con la pega de que los kilómetros no estaban marcados y hemos corrido "a ciegas", lo cual no ayuda para hacer marca.
A las 11:30 se daba el pistoletazo de salida y he comenzado a ritmo no demasiado fuerte, como me había aconsejado mi entrenador, Javier. Los primeros kilómetros han sido una sucesión de subidas y bajadas en las que he chupado rueda en casi todo momento, hasta que cogía ritmo y pasaba por delante. No me sentía mal, pero no quería acelerar porque no quería hundirme. A partir del kilómetro 5 las piernas han empezado a estar a punto y he comenzado a pasar corredores con facilidad. En los que calculo eran los últimos tres kilómetros he seguido a un ritmo controlado, pero a falta de más o menos un kilómetro he acelerado y he rematado la faena llegando en 42'24'' y con la sensación de haber ido a medio gas. Buena carrera que me va a dar moral para la media del domingo que viene en Alcorcón.
Por último quiero agradecer a Felipe Rosado las molestias que se ha tomado para aclarar mi inscripción en la carrera y el bonito detalle de asignarme el número 999. No he podido conocerte personalmente, pero gracias Felipe.

Correr en Valencia


En los últimos años y por razones de trabajo he tenido que desplazarme a diversos puntos de la geografía española y como buen corredor, en mi maleta nunca faltan mis zapatillas y mi ropa de correr. Mi intención es dar mi opinión acerca de las dificultades o ventajas que supone correr en las ciudades donde he estado trabajando y, por tanto, alojado varios días. Me toca empezar por Valencia, pues acabo de regresar de mi último viaje de la ciudad del Turia.
Valencia es una de las ciudades de España que más han cambiado en los últimos años. La ciudad de las artes y de las ciencias ha ejercido de motor de un cambio que se percibe a primera vista. Pero mi intención no es hablar de esta bonita ciudad, sino contar la experiencia que supone correr en ella.
Y es que esta ciudad cuenta con uno de los mejores espacios, sino el mejor, que conozco para realizar deporte: el cauce seco del Turia. Son unos cuatro kilómetros de parque con una anchura de unos 300 metros. Hay varios caminos, de tierra, de asfalto, incluso se puede correr por la hierba en algunos tramos. Hay bastantes árboles lo que te permite tener sombra casi en todo momento y además, al estar por debajo del suelo el viento afecta muy poco. Pero sin duda lo mejor es el gran ambiente existente, cruzarte con muchos corredores de todos los niveles, con ciclistas, con gente paseando, aparte de los campos de fútbol y de rugby que se ven. En definitiva un gran espacio de ocio saludable que a buen seguro disfrutan todos los valencianos día a día.