martes, 7 de enero de 2014

Una San Silvestre agridulce

Explicar mi actuación en la San Silvestre Internacional 2013 es complicado; creo que sólo puedo hacer un resumen muy escueto: no salió. No sé el porqué, le he dado muchas vueltas pero no encuentro motivos para justificar el fracaso; no me refiero sólo a la marca, sino a las malas sensaciones que experimenté durante la carrera, muy por debajo de mis expectativas.
Pero voy a empezar por el principio, cuando llegué al estadio Santiago Bernabeu junto a Nacho y Alonso, dispuesto a vivir una intensa tarde de fin de año. Nos hicimos la foto de rigor junto a otros componentes de Running Bajo Control y les acompañé hasta la salida de la San Silvestre Vallecana Popular, pues la salida de mi carrera era dos horas más tarde. Durante ese tiempo, me tomé un café y luego estuve paseando un rato por las calles aledañas y ya desiertas. Una hora antes del comienzo de la prueba me acerqué a la salida, donde ya empezaban a llegar los atletas de la Internacional y enseguida me topé con amigos (Abel, Ricky, Roberto, Iñaki, Mario, Raki...) y empecé a calentar; durante el calentamiento me encontré con Depa, que también corría y estuvimos dando los últimos retoques a la estrategia; todo parecía propicio, la moral por las nubes, una temperatura agradable y un óptimo estado de forma, a la luz de lo hecho hasta ese día.
Me coloqué detrás de Abel y Ricky en la salida, a los que pensaba seguir en los primeros kilómetros y tras el pistoletazo de salida lo hice hasta coronar la cuesta con la que se inicia la carrera, pero en el viraje a la derecha se empezaron a escapar y decidí tomármelo con calma porque mi ritmo estaba dentro de los previsto. Sin embargo mis sensaciones no eran malas y aunque pasaba los kilómetros unos 7 u 8 segundos por debajo de los 4min/km, no estaba corriendo a gusto, de manera que a la Puerta de Alcalá ya estaba mucho más cansado de lo aconsejable.
Intenté recuperarme en la bajada a Cibeles, pero al pasar por el kilómetro 5, mi crono de 19'37'' no auguraba una buena marca. La avenida Ciudad de Barcelona estaba atestada de un entusiasta público que animaba sin parar, pero ni así conseguí recuperar sensaciones y cuando llegué al kilómetro 8, mi crono me mostraba la cruda realidad: 32'06''. Estaba todo perdido, pero había que seguir y acabar de la mejor manera.
En el recorrido por Vallecas me hundí definitivamente, pues me quedé clavado en dos subidas y cuando entré en el estadio de Vallecas ya sabía que el tiempo iba a ser horroroso (41'33'' al final), pero intenté disfrutar del final dentro del estadio, con mi familia en las gradas y mis amigos esperándome detrás de la línea de meta.
La experiencia ha sido inolvidable, la llegada a Vallecas emotiva, pero ha fallado la marca; por suerte, Alonso consiguió acabar en 58' sin despeinarse apenas, así que espero que se plantee nuevos retos en breve. Fue mi única satisfacción de una carrera que me deja un poco tocado moralmente, no tanto por el tiempo logrado, sino por las sensaciones experimentadas. Pero hay que levantarse y seguir trabajando con la vista puesta en Sevilla, aunque antes tengo otra importante cita, la media de Getafe.

martes, 31 de diciembre de 2013

Se acaba 2013

En 2013, he corrido 3341,52 km, para los que he empleado 267 horas y media repartidas en unas 270 sesiones de entrenamiento; en este cómputo, excluyo la San Silvestre que correré esta tarde.
En cuanto a mi rendimiento, he conseguido mejorar mi marca en media maratón en Getafe (1h28'15'') y la de maratón en Sevilla (3h01'35''). Curiosamente, las marcas fueron conseguidas en los meses de enero y febrero, respectivamente, lo que unido a mi mejor marca en los 10 kilómetros conseguida en la San Silvestre 2012, me hace deducir, que mi mejor momento del año fue a principios de año, aunque no me quiero quejar del resto. 
En términos globales, ha sido un buen año, por las marcas conseguidas y por las buenas sensaciones que conservo después de entrenar muy duro. Obviamente, sigo con la espina clavada del maratón de Munich, donde no llegué en mi mejor momento, debido a los irregulares entrenos del verano, acortados por mi viaje a California en julio. En cualquier caso, hice un buen maratón y podría haber sido mejor si no hubiera mediado la lesión que me produje.

El final de año también está siendo bueno, pues aunque no haya conseguido batir ninguna marca, vuelvo a estar muy en forma, listo para volver a atacar mi tiempo en la San Silvestre y creo que con muchas posibilidades de conseguirlo. Espero, además, que  los entrenamientos sigan siendo positivos y que vuelva a llegar en condiciones óptimas a finales de febrero, para volver a hacer de nuevo un gran maratón en Sevilla y espero, que esta vez si, bajando de las tres horas.
Se acaba 2013, un buen año atlético y ya me espera 2014, donde he programado tres maratones por primera vez (Sevilla, Praga y Atenas) y donde espero dar otro saltito de calidad en mis tiempos. Y aunque no creo que estas cosas, voy a acabar el año corriendo vestido con una camiseta roja y además se estrenará Alonso en su primera carrera popular; todo esto, unido a una enorme ilusión, me hace tener buenos presagios y espero que también se cumplan los deseos atléticos y no atléticos de todos los que me leéis.
Feliz año 2014.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Una San Silvestre especial

Fue en 2005 cuando corrí mi primera San Silvestre Vallecana; por aquel entonces, era un recién llegado al mundo de las carreras populares y fui rápidamente encandilado por el ambiente festivo de la última prueba del año, mucho menos masiva que hoy en día. Desde entonces, sólo he faltado dos veces a la cita debido a sendos viajes, porque me sigue atrayendo esta carrera, a pesar de ser cada vez más cara y de  su excesiva masificación, que aumenta año a año sin tener en cuenta que manejar a tantos atletas en una distancia tan corta es muy complicado. Por contra, me gusta el recorrido, favorable para lograr buenas marcas y además atractivo por recorrer lugares emblemáticos de la capital de España; y a eso, se añade el ambiente espectacular, con miles de personas animando en las calles, sobre todo en el barrio de Vallecas, cuya llegada es realmente emocionante.

Como anuncio en el título de este post, la San Silvestre de este año va a ser muy especial para mi por dos razones; la primera es que por primera vez voy a correr la San Silvestre Internacional, pues he conseguido inscribirme acreditando mi marca de maratón, pues con la de 10 kilómetros no me llegaba; sé que no soy precisamente un especialista en esta distancia, pero llego en un buen momento de forma y teniendo en cuenta que podré correr sin los agobios de la popular, espero poder atacar y superar mi mejor marca en la distancia, lograda precisamente el año pasado en esta misma prueba.
Me falta por explicar la segunda razón y esta es mucho más emotiva, pues si yo voy a debutar en la prueba internacional, mi hijo, Alonso, con 16 años recién cumplidos, va a debutar en la San Silvestre Popular junto con su amigo Nacho. Ambos han preparado la prueba siguiendo mis indicaciones y creo que están preparados para acabar sin problemas, pues el objetivo que se han propuesto es disfrutar de la carrera, sin preocuparse de marcas ni de puestos; no me preocupa su marca, pues creo que con su edad, deben centrarse en pasar un buen rato corriendo, empaparse de ese sano ambiente festivo que rodea la prueba y del buen "rollito" que se genera entre los participantes.
Vuelvo a acabar mi año atlético en Vallecas, pero esta vez de manera más espectacular que en años pasados, pues acabaré la prueba dentro del Estadio del Rayo Vallecano, quizás rociado con nieve artificial por los aficionados, una escena que siempre me ha gustado. Mi marca no será de las mejores, más bien seré de los peores de la clasificación, pero espero conseguir bajar una vez más de los 40' y superar mi marca. Tengo buenas sensaciones, me he preparado a conciencia y creo que lo tengo en las piernas, pero no puedo evitar recordar mi amplio historial de decepciones; claro que en esta ocasión, mi gran objetivo es que mi hijo cruce la línea de meta de Vallecas, con el tiempo que sea, pues el orgullo de un padre es mucho más satisfactorio que cualquier marca personal.


martes, 24 de diciembre de 2013

Feliz Navidad

Un año más, las fiestas navideñas se cuelan en nuestra vida, cada vez más pronto, cada vez más presentes en las televisiones y en los medios donde nos machacan constantemente para que compremos regales, juguetes, comida etc. Sin embargo, para la mayoría de las personas, estas fiestas tienen un carácter especial, porque aparte de unos días de merecidas vacaciones, la Navidad es un buen momento para acordarse de las personas que forman parte de tu vida de alguna manera, desde tu familia, al panadero, pasando por el cartero etc. Todos nos deseamos felicidad y creo que con total sinceridad.
Por eso y a riesgo de repetirme y de dejarme algo en el tintero, hoy quiero desear lo mejor a todas las personas que han estado presente en mi vida atlética del año que termina. Hoy toca recordar a todas las personas que forman parte de la organización de una carrera y que velan por tu seguridad, por tu salud o por tu comodidad, aunque no sepas quién son; también me gustaría agradecer la labor de los voluntarios, los que te dirigen por la ruta correcta, los que te acercan la botella de agua o los que te colocan la medalla al acabar un maratón y sonríen mientras pronuncian un simple enhorabuena, que sienta fenomenal. También quiero acordarme del público que acude a las carreras, los que aplauden ala salida o la llegada a meta, pero sobre todo a los que te animan a mitad de carrera coreando tu nombre, o diciéndote lo poco que queda, aunque quede mucho, o los que simplemente te llaman campéon; tampoco me olvido de todos mis amigos que me animan por las redes sociales, aunque no nos hayamos visto desde hace tiempo, de la gente de mi urbanización que me saluda cuando salgo a correr y de todos aquellos que respetan al corredor y agarran a su perro o aminoran la marcha cuando van en coche y te ven. Y claro esta, de todos los corredores que comparten kilómetros en carreras o simplemente entrenando.
Por supuesto, hoy me acuerdo de mis compañeros del club que hemos fundado  en el trabajo, RUNNING BAJO CONTROL, pero también de todos los compañeros que me animan y me preguntan por mis logros atléticos. Y claro,  no me voy a olvidar a mis amigos foreros, de los que recibo no sólo buenos consejos atléticos, sino una gran amistad. Ese amistad y mucho cariño, me la da también mi "afición" en todas las carreras a la que me acompañan, un grupo de amigos que me soportan en mis citas importantes. Y por último, quiero acordarme de mi entrenador, el increíble Depa, que me hace disfrutar del atletismo día a día, independientemente de los logros.
A todos ellos les deseo disfruten la mejor de las navidades junto a sus seres queridos y espero que el año que viene podamos seguir disfrutando del deporte que nos une.


FELIZ NAVIDAD A TODOS