
En cuanto a los recorridos, la localidad no es muy grande, pero la playa tiene 1.200 metros, que se amplían a unos 1.800 si se llega hasta una escollera; además, los alrededores son llanos y es posible ampliar el recorrido cruzando el puente (no es un cruce cómodo) y girar o bien a la derecha siguiendo un camino paralelo a la vía del FEVE, o bien a la izquierda tomando el paseo que lleva a la ermita de Guía; en cualquiera de los dos casos, se puede llegar a unos 2 Km más, que sumados a la vuelta, permiten ganar kilómetros con facilidad. De hecho, hice una tirada de 26 Km y no me resulto nada monótonaEn fin, Ribadesella es un buen ligar para correr, no sólo por la belleza de sus calles y paseos marítimos, sino también por su privilegiado clima, que permite al runner ejercitarse en cualquier época del año y en algunos casos disfrutar de una experiencia inolvidable: correr bajo el orbayu
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