Para introducir el Maratón de Nantes que correré el próximo domingo, podría hablar de su ciudadano más ilustre, Julio Verne, que nació allí en septiembre de 1828, incluso podría hablar de los menos conocidos duques de Bretaña, o bien contar que es la ciudad más importante de la región de los países del Loira, pues la ciudad está bañada por este impresionante río, cercano ya a su desembocadura; además, cuenta con un rico patrimonio cultural e importantes puntos de interés, como el Castillo de los duques de Bretaña, la catedral de San Pedro y San Pablo o la espectacular isla de las máquinas, un parque de atracciones inspirado en las novelas del famoso Julio Verne.
Podría seguir ofreciendo datos, pero prefiero contar las anécdotas que menciono en el título; mi primer intento para correr esta prueba data de 2020, año en el que estaba registrado para correr en abril, pero la pandemia provocó la cancelación de todas las pruebas populares y evidentemente, de esta también; posteriormente me ofrecieron otra fecha para finales de 2020, también se canceló y finalmente otra en 2021 a la que no pude asistir. Sin embargo, pude visitar, por fin la ciudad en 2022, haciendo una ruta ciclista por los Castillos del Loira; fue una visita efímera, pero cuando estaba allí, volví a plantearme la idea de correr en Nantes, algo que espero cumplir el próximo domingo.
Pero la anécdota más interesante no son los intentos previos de disputar la prueba, ni siquiera la visita en bicicleta a la ciudad, lo más interesante es que Nantes será el primer maratón que corra con mi estrenada nueva década, es decir que voy a correr con mis casi recién cumplidos 60 años formando parte del último grupo de edad que existe, el de 60 a 65 años. No espero conseguir un gran tiempo en esta ocasión, pero será interesante observar la posición que puedo ocupar en este grupo, donde sigue habiendo buenos corredores, pero cada vez menos numerosos.
Llego a esta prueba en buen forma o al menos, eso creo, después de una dura preparación con mucho volumen de kilómetros, pero ritmos no demasiado exigentes; llego mejor que a Delhi y además las condiciones serán mucho mejores que en la capital india, así que espero hacer una carrera mejor y volver a la senda de las sub 3h30', creo que es un objetivo asequible en estos momentos. Aparentemente es un recorrido bastante plano que sale de la isla para recorrerla y posteriormente seguir el cauce del río, y adentrase en el centro de la ciudad por donde se hace un recorrido circular para abandonarlo en los últimois kilómetros, pues la llegada se encuenta ccerca del estadio de la Beaujoire, lejos del centro. Parece un recorrido atractivo y aunque no se esperan temperaturas elevadas, habrá que esperar que salga un buen día y que la humedad no me afecte demasiado.
Esta vez la expedición de seguidores es menos numerosa, pero Marisa volverá a encabezar un animoso grupo formado por Carlos, Rafa y Magüi que, a buen seguro, me volverán a entregar es "gel virtual" que suponen sus aplausos y sus ánimos. Espero estar a la altura, porque ellos siempre lo están.
Espero que Nantes sea mi segundo maratón terminado en Francia y el primero de mi década de los 60, en la que espero correr muchos más si las salud me lo permite; la edad es un factor que no puedes alterar, pero espero que la ilusión de ponerse un dorsal y correr un maratón nucca desaparezca y boviuamente, lo seguiré contando.

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