El renovado MAPOMA, ahora Maratón Rock & Roll de Madrid, en su objetivo de aumentar el número de inscritos en la prueba, ha incluido la distancia de medio maratón en la edición de 2013. En mi opinión, no ha sido una idea brillante, salvo para engrosar el número de participantes, aunque personalmente me ha servido como test para mi preparación de cara a mi objetivo más inmediato, la Media Maratón Ciudad de Burgos.

He corrido dos MAPOMAS y los 10 km de Madrid y en ninguna de esas participaciones utilicé el ropero; ayer me decidí a hacerlo, motivado por las bajas temperaturas y la amenza de lluvia y en menuda hora se me ocurrió. Llegué un poco justo de tiempo a la salida, pues me costó un poco aparcar, pero con margen suficiente para dejar la bolsa y empezar a calentar. Restaban 40 minutos para el comienzo de la prueba y al llegar a los camiones observé que la cola era enorme; el problema, sin embargo, no era la longitud de la fila, sino que prácticamente no avanzaba. Los minutos fueron pasando, los corredores estaban cada vez más nerviosos y por fin, a eso de las 9:05 conseguí dejar la bolsa con la esperanza de una demora en la salida a la vista del caos organizado; pero la organización debió pensar que era mejor mirar para otro lado y dejó que miles de runners comenzaran la prueba con bastante demora.
Lo curioso de todo esto, es que al recoger el dorsal, te dan una bolsa exclusiva para usar en el ropero, con unos cuadrados marcados para colocar una pegatina con tu número de dorsal, pero esa pegatina no existía y en la práctica tenía que ir al camión, que un voluntario te pusiera una pegatina en la bolsa y otra en tu dorsal y listo; lógicamente, este sistema es mucho más lento que dejar la bolsa con el número puesto por cada corredor, de manera que los voluntarios sólo tendría que colocar las bolsas. Supongo que la organización no consideró esta posibilidad, porque aumentaría ligeramente el gasto y parece que se trata de ganar dinero solamente. También por ese motivo, el número de camiones (doce) era claramente insuficiente para 25.000 corredores inscritos. Y para acabar con los roperos, ¿por que no había roperos diferenciados por prueba? ¿No saben los organizadores que los de los 10 Km llegan mucho antes que los de la media y éstos mucho antes que los maratonianos? ¿no es más fácil y rápido que cada prueba tenga sus camiones?

Pero no acaba aquí la cosa, pues a la llegada, la recogida de mi bolsa se convirtió en una odisea, porque a los voluntarios no les había dado tiempo a ordenar las bolsas debido al caos del comienzo, de manera que te acercabas al camión e iban sacando bolsas y cantando números como si fuera el bingo, hasta que encontraban algún afortunado que recuperaba la bolsa a tiempo; me costó bastante conseguir la mía y pensé lo que podría ocurrir a la llegada de los maratonianos, que no fue otra cosa que más caos y abandono de bolsas por el suelo y que cada uno "pille" la suya, si puede.
Como guinda del pastel, faltaron medallas y se entregaron alguna spor error, aunque aquí hay que dar un buen pescozón a todos aquellos atletas que corren con el dorsal fotocopiado y además tienen la poca vergüenza de pedir una medalla que no les corresponde.
Una vez terminado el análisis de la organización, vamos con mi participación, que debo calificar de testimonial, pues salí con el objetivo de hacer un buen rodaje largo sin más; de hecho, a principio de la semana, Depa me preguntó si quería descansar o no para la prueba y mi respuesta fue negativa porque mi objetivo no era esta media ni en este momento; de manera que llegaba al domingo con el lógico cansancio acumulado tras una dura semana de entrenos, en la que además tuve serios problemas con mi gemelo derecho, que me impidieron salir a correr el martes.
Aún así, tenía ganas de probarme e iba a intentar seguir al globo de la 1h30' que portaba mi amigo Mario, pero mi incidente en el ropero, me impidió salir colocado, de manera que me pasé los primeros diez kilómetros adelantando a corredores lentos, corriendo por aceras, bordillos, parques... y sufriendo para ir sobrepasando globos, pues las aglomeraciones de corredores son mayores junto a los pacemakers.
Mi tiempo final, 1h35'15'' no me deja satisfecho ni mucho menos, pero no hice mala carrera, teniendo en cuenta que empecé corriendo a 4'49''/ km los primeros 5 kilómetros y al final acabé haciendo alrededor de 4'15'', llegando a meta con mucha fuerza y sensación de ir "sobrado". Ha sido un buen test, accidentado, pero bueno y a partir de ahora hay que seguir trabajando para conseguir realizar una gran marca en Burgos. Espero, que los organizadores de esta prueba también se pongan las pilas, para colocar el maratón madrileño en la cabeza de los maratones españoles, pues esta ciudad se lo merece.